"Repudiamos enérgicamente este tipo de discursos que justifican y son cómplices de la cultura de la violación poniendo a las mujeres como culpables y responsables de la violencia que se ejerce contra nosotras", expresaron las organizadoras.
"Estamos convencidas de que las palabras generan sentido y más aún cuando tienen el poder de tener una llegada masiva, por lo que denunciamos que este accionar es un claro ejemplo de violencia mediática y que el Estado tiene la responsabilidad de tomar medidas al respecto", continúa el comunicado.