Una herramienta provincial para garantizar derechos
Las políticas de ajuste impulsadas por el gobierno libertario desde diciembre de 2023 se llevaron puestas iniciativas que habían dado muestras de ser eficaces herramientas a favor de los sectores de mayor vulnerabilidad social. Una de ellas fue el Plan ENIA (Plan Nacional de Prevención del Embarazo no Intencional en la Adolescencia), lanzado durante el gobierno de Mauricio Macri y profundizado durante el de Alberto Fernández, que se convirtió en una experiencia modelo de reconocimiento internacional. El mentado programa, además de contener en su diseño y estructuración medidas consideradas de avanzada, tuvo rápidamente resultados exitosos y fácilmente cuantificables: logró reducir a la mitad en la Argentina la cantidad de nacimientos con madres adolescentes entre 2018 y 2023.
El Plan ENIA, más allá del trascendente aporte social que significaba, desde el punto de vista fiscal era también conveniente pues los ahorros que implicaba, del orden del 0,16% del PBI, eran muy superiores a los recursos económicos que demandaba. A la cifra mencionada se llega contabilizando los costos ahorrados asociados a la atención de la gestación y el parto de las chicas, y también sumando las contribuciones que el Estado pierde porque las mujeres que tienen hijos a edades tempranas terminan en una proporción menor la escuela secundaria, y en su adultez padecen mayor desempleo, según un estudio llevado a cabo por el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA).
Catamarca tendrá su propia herramienta que garantice los derechos sexuales, reproductivos y no reproductivos de las adolescentes. Catamarca tendrá su propia herramienta que garantice los derechos sexuales, reproductivos y no reproductivos de las adolescentes.
Sin embargo, el afán restrictivo de la gestión de Milei terminó prevaleciendo por sobre las evidentes ventajas de su implementación, y la iniciativa prácticamente se terminó diluyendo.
Como ocurre en casi todas las áreas de gestión de gobierno, el abandono que hace de muchas políticas públicas el gobierno nacional, conducido por “un topo que quiere destruir el Estado desde adentro”, es compensado por aportes que realizan los estados subnacionales. En ese contexto se inscribe el proyecto que acaba de obtener media sanción legislativa en Catamarca, que unificó las propuestas presentadas por los diputados Adriana Díaz y Alfredo Marchioli, que propicia la creación del Plan Provincial de Prevención del Embarazo no Intencional en la Adolescencia (PPENIA). La iniciativa obtuvo el apoyo de todos los bloques, con la única excepción del de La Libertad Avanza (LLA), que mantuvo coherencia con su postura nacional de no financiar desde el Estado programas que promuevan los derechos de sectores socialmente vulnerables.
Se descuenta que el Senado provincial, donde no hay representantes libertarios, le dará a la iniciativa la media sanción restante, por lo que Catamarca tendrá su propia herramienta que garantice los derechos sexuales, reproductivos y no reproductivos de las adolescentes.
La aprobación de la ley, sin embargo, no garantiza su aplicación. Se requiere de una estructura mínima, la organización de las estrategias y la formación de recursos, además de un presupuesto que torne sustentable su aplicación a través del tiempo. La exitosa experiencia nacional del Plan ENIA, vigente durante casi un lustro, es argumento más que suficiente para avanzar hacia la implementación de su modelo provincial.