miércoles 8 de abril de 2026
Dominique Pelicot confesó

"Soy un violador, como todos los acusados"

Dominique Pelicot, acusado de drogar a su mujer durante casi diez años para dejar que decenas de hombres abusaran de ella, ha admitido los hechos en su primera declaración ante el tribunal criminal de Aviñón. “Mantengo que soy un violador, como todos los acusados en esta sala. Sabían todos su estado (el de Gisèle) antes de su llegada, lo sabían todo, no pueden decir lo contrario”, ha asegurado en el estrado.

La declaración de Pelicot ha estado en duda hasta el último momento debido a una complicada infección renal que se había dejado sin tratamiento cerca de una semana. El acusado principal del caso Mazan desapareció de los juzgados a partir del lunes 9 de septiembre y las vistas del viernes y del lunes tuvieron que ser suspendidas a causa de la enfermedad. Ayer, ha vuelto a presentarse ante los tribunales para responder a las preguntas de los abogados, frente a su pareja y sus hijos. Realizó su declaración de forma adaptada, con varias pausas para asegurarse de poder continuar.

Pelicot ha afirmado arrepentirse de todos sus actos, tanto de las violaciones a su esposa como a las de la esposa de Jean-Pierre Maréchal, alias ‘Rasmus’, quien siguió los pasos de Pelicot en su propio hogar. “Soy culpable de lo que he hecho. Espero que mi mujer, mis hijos, mis nietos y la señora M. puedan perdonarme. Me arrepiento de lo que he hecho, pido perdón aunque no sea perdonable”, ha expresado.

“Vinieron a buscarme”

Entre 2011 y 2020, Dominique Pelicot administró ansiolíticos a Gisèle Pelicot, con el objetivo de dejarla inconsciente y que otros hombres acudiesen a abusar de ella. Lo registró todo en vídeo, almacenados en una carpeta con el nombre “abusos”, que ha servido para localizar a 50 de los más de 80 posibles implicados en el caso. Pelicot ha asegurado que no esperaba que sus actos alcanzasen tal extensión, pero que una vez que comenzó sentía “una adicción” al proceso. “Es abominable, lo dije desde el principio”, ha lamentado ante el estrado.

Según han podido confirmar los investigadores y expertos informáticos implicados en el caso, Pelicot contactaba con los agresores a través de una página web, actualmente cerrada por orden judicial. Sin embargo, ante las preguntas de los abogados de la defensa, Pelicot ha afirmado que él no inició los contactos con “decenas de desconocidos”. “No busqué a nadie, ellos mismos vinieron en mi busca. Me preguntaron y dije que sí. Ellos aceptaron, ellos vinieron. No esposé a nadie para que viniera a mi casa”, ha respondido.

Asimismo, ha asegurado que los acusados sabían que estaban siendo grabados. Para registrar las imágenes, Pelicot utilizó un trípode y una cámara, por lo que no podían ignorar lo que sucedía. Su versión coincidiría con las opiniones de los investigadores, que insistieron en la existencia de “primeros planos” en las grabaciones, lo que hace complicado que los acusados no supiesen que se estaba haciendo un vídeo del momento.

“Una santa”

Conocer a Gisèle, a quien definió ante los psicólogos como “una santa”, fue un cambio en su vida: “Fui muy feliz con ella. Era lo contrario a mi madre, completamente insumisa”. El acusado ha asegurado que nunca consideró a su mujer como un objeto, si bien “por desgracia, los vídeos muestran lo contrario”. “Ella no se merecía esto”, ha dicho.

Ante las preguntas de un asesor, Pelicot ha reconocido que intentó suicidarse una vez encarcelado. “Querían matarme, fue la abogada Zavarro quien me salvó. Me dijo: ‘Vas a ayudarles en vez de hacer que la gente entienda lo que pasó’”.

Tras las palabras de su exmarido, Gisèle Pelicot ha expresado lo difícil que ha sido escucharle. “En 50 años, he vivido con un hombre... No podía imaginar ni un solo segundo que podría haber cometido actos de violación”, ha dicho ante el juzgado. “Es difícil para mí escuchar todavía hoy que era consciente que había cometido esos actos de violación y barbarie en mi contra”, ha concluido.

Seguí leyendo

Te Puede Interesar