La mesa política del Ejecutivo nacional se reunió el lunes por la tarde en Casa Rosada para definir la estrategia legislativa de las próximas semanas. El encuentro fue encabezado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei y participaron el jefe de Gabinete Manuel Adorni; el ministro del Interior, Diego Santilli, la senadora Patricia Bullrich, el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem y el asesor presidencial Santiago Caputo. El presidente Javier Milei no estuvo presente: se había retirado de Casa Rosada poco antes del mediodía.
El eje central del cónclave fue la agenda parlamentaria que el oficialismo buscará relanzar a partir de la semana próxima, una vez concluida la Semana Santa, período durante el cual gran parte de los legisladores se encuentran en sus provincias. Durante el encuentro se debatieron estrategias para avanzar en el Parlamento con cuatro proyectos centrales: la ley de defensa de la propiedad privada, la reforma a la Ley de Glaciares —que ya cuenta con media sanción del Senado y se encuentra en etapa de audiencia pública en Diputados—, la denominada ley de "hojarasca" —que según el ministro Federico Sturzenegger apunta a derogar setenta leyes consideradas obsoletas— y la reforma a la ley de Salud Mental.
Con el proyecto de propiedad privada, anunciado en su momento por el propio presidente, el oficialismo busca combatir las usurpaciones, agilizar los desalojos y establecer límites a la adquisición de tierras por parte de extranjeros. Además, el texto apunta a dejar sin efecto la normativa impulsada por Máximo Kirchner que prohíbe modificar la actividad productiva de campos afectados por incendios durante sesenta años. Según el oficialismo, el objetivo es otorgar mayores garantías jurídicas que incentiven las inversiones privadas en el país.
En paralelo a la discusión legislativa, el ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques ya validó los primeros sesenta nombres que el Ejecutivo pondrá a disposición de la comisión de Acuerdos del Senado en las próximas semanas para cubrir cargos judiciales. Los expedientes se encuentran actualmente bajo revisión en la Secretaría de Legal y Técnica de la Presidencia.
La reforma del Código Penal
Más rezagada en el cronograma aparece la reforma al Código Penal, presentada el año pasado por Milei y Bullrich en un penal de Ezeiza. Mahiques se encuentra revisando el articulado y habría detectado desfasajes en las penas de distintos delitos. Uno de los puntos que genera preocupación en el oficialismo es la posibilidad de que el proyecto final no incluya agravantes para funcionarios públicos que cometan delitos, pese a que en su presentación oficial se había anunciado que incorporaría sanciones más severas para condenados por corrupción.
Entre martes y miércoles se terminaría de definir la letra de la agenda parlamentaria para ambas cámaras. La semana próxima se activarían las comisiones y, entre los primeros temas a tratar, en el Senado podría avanzar el proyecto que busca penalizar las falsas denuncias.