Un hombre fue condenado a la pena de seis meses de prisión efectiva tras ser hallado culpable por hechos de hurto y violencia, en un juicio abreviado. El fiscal del Juzgado Correccional N°2, Federico Maturano, intervino en el debate seguido contra el sujeto acusado por hechos ocurridos entre junio y septiembre de 2025.
En la audiencia, el fiscal y el defensor Oficial Nº 4, Efraín Morcos, acordaron la pena de seis meses de prisión efectiva, la que fue homologada por el juez Correccional N°2, Diego Chayle Costilla, quien dictó sentencia.
La identidad del condenado se reserva para resguardar a la víctima. La causa fue investigada por la fiscal de Instrucción N° 1, Yesica Miranda. El expediente fue tramitado íntegramente en formato digital.
En la audiencia reconoció los hechos y aceptó la pena acordada. El juez Chayle Costilla dictó sentencia y declaró al acusado culpable de los delitos de hurto simple, desobediencia judicial y coacción. Impuso seis meses de prisión efectiva y lo declaró reincidente por segunda vez.
Los hechos ocurrieron en dos episodios cometidos entre junio y septiembre de 2025, luego acumulados en una misma causa. El primero tuvo lugar el 25 de junio de 2025, cerca de las 12:10, cuando el imputado ingresó sin ejercer fuerza ni violencia a un inmueble en construcción ubicado en la intersección de Pedro Cano y Gobernador Aramburu, en la ciudad Capital. Aprovechando que la obra no contaba con medidas de seguridad, accedió por una abertura frontal y se apoderó ilegítimamente de dos puntales de madera de aproximadamente 2,80 metros, utilizados para apuntalar el techo, retirándose luego del lugar con los elementos sustraídos.
El segundo episodio se produjo el 16 de septiembre de 2025, alrededor de las 07:15, cuando la víctima -una mujer de 58 años- se encontraba en su domicilio en el sector sur de la Capital.
Ese día se presentó su hijo, a pesar de tener vigentes medidas restrictivas impuestas el 3 de septiembre por la jueza de Familia N°1, que le prohibían hostigar, intimidar, agredir o amenazar a su madre. El imputado desobedeció la orden judicial, golpeó insistentemente la puerta, insultó a la mujer y la amenazó con el fin de impedir que diera aviso a la Policía, provocando temor en la víctima.