Preocupación por los abusos en los festejos de los adolescentes
Los eventos se caracterizan por el descontrol y los excesos en el consumo de alcohol y de otras sustancias.
“¿Quién no fue joven y se descontroló una noche?”, es una pregunta con tintes de nostalgia. Sin embargo, de acuerdo con los últimos registros judiciales, “los festejos estudiantiles” estuvieron marcados por los excesos en el consumo de bebidas alcohólicas y de otras sustancias y los abusos sexuales. A la tradicional “semana del estudiante”, ahora se suman nuevos festejos, como el “UPD” (último primer día) o “UDQ” (último día de Quinto). Se trata de nuevas oportunidades para que los agresores sexuales encuentren una nueva presa.
Uno de los registros más recientes data de 2021. En diciembre de 2021, durante un “after” en el marco de un “UDQ” (último día de quinto) se habría producido una agresión sexual. Los adolescentes habían alquilado un local para celebrar y luego continuaron en un domicilio particular. La denunciante pudo radicar la denuncia semanas después, contra dos adolescentes. Dada esta particularidad (de la edad de los denunciados), la causa fue tramitada en el ámbito del Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil. La Fiscalía Penal Juvenil los imputó a ambos por el delito de “abuso sexual con acceso carnal agravado por la intervención de dos personas”, uno de ellos en calidad de autor y el otro de partícipe necesario.
Sin hilar fino con los detalles, la causa guarda ciertas semejanzas con otros casos, como el abuso sexual en Las Juntas, en 2018 –con tres jóvenes condenados- y la agresión sexual en El Rodeo, en 2019. Ambos hechos sucedieron durante los festejos de la “semana del estudiante”. En ambas ocasiones, los agresores sexuales eran adolescentes, conocidos de las víctimas y hasta compañeros de escuela. En el caso del abuso tras el after de un “UDQ”, los acusados también eran compañeros de escuela de la denunciante.
Este tipo de abusos sexuales en adolescentes comparten algunas características: acontecieron en situaciones similares: noche, alcohol, pastillas y no comprender que “no es no”, lo que también se enseña con Educación Sexual.
En alerta
La necesidad de la implementación efectiva de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI) vuelve a manifestarse. La sexualidad forma parte de la vida y guste o no, los adolescentes no están exentos. En septiembre de 2019, una publicación de El Ancasti puso en manifiesto una realidad que tal vez por tabúes cueste digerir. En aquella oportunidad, desde el Hospital de El Rodeo se había informado que el principal motivo de consulta durante la “semana del estudiante” había sido por la “pastilla del día después”. Queda analizar sobre el uso del preservativo y métodos anticonceptivos por parte de adolescentes pero lo concreto es que ellos sí tienen relaciones sexuales.
A esto, se suma el consumo en exceso de bebidas alcohólicas –muchas veces con la complicidad de padres y adultos “responsables”- y de otras sustancias. Por otro lado, en Catamarca se encuentra vigente la Ley Provincial 5191 que declara de interés provincial y política de estado la lucha contra el consumo excesivo de alcohol y otras adicciones y la creación del programa de prevención y lucha. Entre otras cuestiones, en el artículo 5, la norma prohíbe la venta y consumo de bebidas alcohólicas, en todo el territorio provincial, a menores de 18 años de edad, en todo local, establecimiento o lugar, fijo o móvil, en el cual se suministren, a cualquier título, en cualquier horario y tipo de comercio, incluyendo la prohibición de consumo aun cuando la venta o suministro no se hubiere producido en los mismos.
Las agresiones sexuales también son violencia. Si atravesaste por una situación de abuso, es importante que puedas romper el silencio. El proceso puede llevar su tiempo y cuanto más pronto puedas ponerlo en palabras, es importante que denuncies. De esta manera, desde la Justicia se podrá tomar medidas. Si conocés o tenés sospechas de que un niño, niña o adolescente pudo ser abusado sexualmente, estás en la obligación de hacer la denuncia. Para ello, se encuentran habilitadas la Línea 144 para mujeres y personas del grupo de diversidad sexual que se encuentren en una situación de violencia y la Línea 102 de Asistencia a chicos y chicas en situación de riesgo. Ambos servicios son gratuitos y funcionan las 24 horas, todos los días.
¿Qué hacer?
Ante una situación de violencia, propia o de una persona conocida, el primer paso es comunicarse a través de los distintos medios. La denuncia es importante.
Pedí ayuda. Podés hacer la denuncia en la Unidad Judicial Especial de Violencia Familiar y de Género, ubicada en Esquiú 315 o en la Unidad Judicial más cercana a tu domicilio.
También podés acercarte a los Juzgados de Familia, en calle Perú 18.
En el interior de la provincia, en cualquier comisaría o Juzgados de Paz.