Para el fiscal, pudo haber premeditación en el triple crimen de Chascomús
Según el fiscal Jonatan Robert, un familiar le prestó al principal sospechoso una carabina el día del hecho.
Acusado. Francisco Waldemar Reddy será indagado en breve.
El fiscal a cargo de la causa por el triple crimen del partido bonaerense de Chascomús, en el cual fueron asesinados en una estancia una pareja y su hijo de 12 años, aseguró que un familiar le prestó al principal sospechoso una carabina el día del hecho, por lo que “puede dar cuenta de una premeditación”, al tiempo que señaló que se hallaron rastros en la escena del homicidio pertenecientes al imputado y su teléfono celular se activó en una antena cercana al campo. Se trata de Jonatan Robert, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 10 descentralizada de Chascomús, quien en diálogo con medios televisivos dio detalles de la investigación que permitió la detención de Francisco Waldemar Reddy (20), el sábado pasado, como acusado del triple crimen.
"Sería el autor del homicidio" que conmocionó al distrito bonaerense. “En la madrugada del 30, secuestramos una carabina calibre .22 que tenía escondida dentro de una camioneta", relató Robert. No obstante, a la vez deslizó que al momento desconoce “cuál fue el móvil puntual del hecho”. El fiscal también afirmó que en el entorno de la familia Reddy "no se avizoraba un desenlace" como el que se encontró la Policía días atrás.
Entre las pruebas recolectadas al momento, el fiscal destacó una cámara del municipio de Chascomús, ubicada en el camino “Bajada Puerta del Diablo”, que conduce a la estancia, y refirió que “a las 17.31 la cámara toma la salida de la camioneta Chevrolet S10 (adquirida por el imputado días atrás) con sentido a la ruta 2; 17.59 la cámara toma ingresando la camioneta, con sentido al campo, y la vuelve a tomar 19.43, que es cuando la camioneta egresa nuevamente hacia la ruta 2 y no vuelve a ingresar más”. Para Robert, en ese rango de tiempo, del pasado viernes 29 de diciembre, se produjo el triple crimen de María Eugenia Suárez (46) y de Diego (44) e Ignacio Reddy (12), ya que “hay dos empleados que estaban trabajando esa tarde en el establecimiento rural, que en el horario aproximado a las 18.30 les parece haber escuchado un estruendo similar a un disparo de arma de fuego”.
“Después, con el trabajo que realizamos en el lugar de los hechos junto con personal de Policía Científica, relevamos rastros de origen dactilar, que luego fueron peritados y pertenecían al imputado. Esos rastros estaban en la camioneta familiar que estaba ubicada en el galpón que fue una de las escenas de los hechos”, afirmó el fiscal. Luego añadió que solicitaron “la apertura de antenas para ver los movimientos de los teléfonos celulares del grupo familiar y el teléfono celular de Francisco Reddy tenía activación en la antena del kilómetro 139 de la ciudad de Chascomús, es decir ahí cerquita nomás del campo”.
Por otro lado, el representante del Ministerio Público Fiscal (MPF) contó que tienen “incorporada una declaración testimonial de un familiar del imputado”, que les dijo que “le había prestado una carabina al imputado el día del hecho en horas del mediodía”, lo que “eventualmente puede dar cuenta de una premeditación”. A su vez, Robert relató que fue el administrador del campo quien descubrió los crímenes, ya que el viernes por la tarde “se acerca hasta la casa de Diego Reddy porque ve la luz del galpón prendida y el tractor estaba en marcha. Cuando se acerca encuentra primero el cuerpo de Suárez, empieza a gritar, a llamarlo a Diego Reddy, se acerca hasta el galpón, y lo observa a Ignacio tendido en el suelo y luego termina dando aviso a las fuerzas policiales”. Por último, el fiscal dijo que indagará a Francisco como acusado del “homicidio agravado por alevosía en concurso ideal con homicidio simple”, por las primeras víctimas encontradas, y que luego realizará una ampliación de la declaración al sumarle el crimen de su padre.
Crimen
El crimen de Suárez y de su hijo Ignacio Reddy se produjo el viernes por la noche en un campo denominado "Los Pinos", situado sobre el kilómetro 129 de la Autovía 2, en Chascomús. Voceros judiciales y policiales informaron a Télam que los investigadores comenzaron a sospechar del joven cuando al declarar ante los policías se contradijo en la suma de dinero que supuestamente se había llevado su padre luego de cometer los asesinatos, ya que en un principio mencionó la cifra de $9.000.000 y luego la redujo a $4.000.000.
Una vez dentro de la estancia, los agentes hallaron el cuerpo de Suárez en la cocina, mientras que su hijo se encontraba gravemente herido en un galpón, ambos como consecuencia de disparos de arma de fuego.
La autopsia al cuerpo de María Eugenia Suárez, de 46 años, reveló que fue asesinada de "un disparo en la nuca a una distancia menor a 25 centímetros", según el informe que recibió el fiscal Jonatan Robert, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 10 descentralizada de Chascomús. Según indicaron las fuentes, la mujer fue atacada cerca de las 21 del último viernes mientras cocinaba un pollo y murió instantáneamente.
En tanto, Ignacio Reddy (12), hijo de Suárez, presentó "un solo disparo en el abdomen y diversos golpes con un elemento duro en la zona del cráneo y la cara que le produjo varias fracturas", señaló un investigador. El chico se encontraba en otro ambiente de la estancia, alejado unos 40 metros del casco del lugar, donde fue auxiliado y trasladado al hospital San Vicente de Paul de la zona, donde falleció minutos después de ser intervenido quirúrgicamente.
Primer sospechoso
Al comienzo de la investigación, el principal sospechoso fue Diego Reddy (44). Sin embargo, éste fue la tercera víctima fatal. Luego de que su cuerpo apareciera baleado dentro del mismo campo y tras el testimonio del sospechoso, el joven fue detenido.
Una cámara cercana al campo denominado "Los Pinos", situado sobre el kilómetro 129 de la Autovía 2, en Chascomús, captó el momento en el que se ve ingresar a Francisco a la estancia, y luego su retirada. Al respecto, el fiscal Robert dijo que “a las 17.31 la cámara toma la salida de la camioneta Chevrolet S10 (adquirida por el imputado días atrás) con sentido a la ruta 2; 17.59 la cámara toma ingresando la camioneta, con sentido al campo, y la vuelve a tomar 19.43, que es cuando la camioneta egresa nuevamente hacia la ruta 2 y no vuelve a ingresar más”.
Para Robert, en ese rango de tiempo, del pasado viernes 29 de diciembre, se produjo el triple crimen, ya que “hay dos empleados que estaban trabajando esa tarde en el establecimiento rural, que en el horario aproximado a las 18.30 les parece haber escuchado un estruendo similar a un disparo de arma de fuego”. “Después, con el trabajo que realizamos en el lugar de los hechos junto con personal de Policía Científica, relevamos rastros de origen dactilar, que luego fueron peritados y pertenecían al imputado. Esos rastros estaban en la camioneta familiar que estaba ubicada en el galpón que fue una de las escenas de los hechos”, afirmó el fiscal.
Un crimen premeditado
El crimen de la familia Reddy sucedió el viernes, entre las 17.30 y las 19.43. Las víctimas fueron identificadas como María Eugenia Suárez (46), Diego Reddy (44) e Ignacio Reddy (12).
En un primer momento, solamente se habían hallado los cuerpos de Suárez y el de su hijo. Por ello, se pensó que el principal sospechoso podía ser su pareja. Sin embargo, su cuerpo fue hallado con posterioridad, en el mismo campo "Los Pinos".
Francisco Waldemar Reddy (20), hijo de Reddy y medio hermano de Ignacio, fue detenido.