sábado 21 de marzo de 2026
Colección SADE - Bibliografía catamarqueña

"Oficio de sombra" de Alfredo Luna

Por Judith de los Ángeles Moreno

Y en la trayectoria expresiva del poeta Alfredo Luna aparece Oficio de sombra (2023), obra que viene puesta al amparo de dos epígrafes: 1) de Ricardo Molinari: “he llenado mi corazón/con las sombras de las palabras”, y 2) “devolvamos su prestigio a las palabras de la tribu” S. Mallarmé. Ambos proponen significativos indicios para adentrarnos en la lectura.

Es un libro de intersecciones y de refracciones, de mensaje artístico en clave de intertextualidad o una obra de dinámica dialéctica. Oficio de sombra está escrito desde la lectura o construido escribiendo lecturas. Las novelas de la consagrada escritora jujeña Libertad Demitrópulos subyacen como intertextos presentes, manifiestos o no, en los poemas. Los comensales (1967), La flor de hierro (1978), Río de las congojas (1981), Sabotaje en el álbum familiar (1984), Un piano en Bahía Desolación (1994) son las novelas escogidas por Alfredo. Como él mismo señala en las palabras introductorias, son los textos que eligió para interpretar y cuya escritura se propone reivindicar de una inmerecida postergación, en cuanto a reconocimientos.

En este punto hay que decir que el poemario está organizado en series que van correspondiéndose con cada una de las novelas mencionadas. Cada parte está identificada con títulos que son textuales de las obras fuentes, cuidadosamente escogidos por el poeta. Por ejemplo, “Un lujo triste. Un rescoldo ceniciento. Un orgullo entumecido” para el apartado de La flor de hierro (1978), o “Largo sueño envuelto en pálido encaje”, para Sabotaje en el álbum familiar (1984). Cada subtítulo oficia de complemento indispensable para desentrañar el sentido del universo imaginario.

En esta línea de interpretación, se da lo que Lotman (1970) explica en La estructura del texto artístico como “la movilidad en alguna frontera estructural interna del texto”. Esto es, un corrimiento del texto artístico (en este caso, lírico) de sus fronteras convencionales. Las herramientas de intelección provistas por la Semiótica de la Cultura son asaz pertinentes, en tanto en uno de sus planteos centrales abre la inmanencia constructiva del texto artístico, es decir, el sistema en su organización interna, a numerosas intersecciones culturales.

Es posible pensar que la escritura se asume desde una suerte de interiorización de la escritura narrativa que la motiva, a través de distintos procedimientos. Y para terminar de confirmar la hipótesis lotmaniana de la movilidad de las fronteras convencionales del texto artístico, Oficio de sombra incorpora como apéndice final una última parte denominada “casa dormida” con lo cual el efecto logrado aquí es el de la obra dentro de la obra, o cuadro en el cuadro, lo que origina que una de ellas sea percibida como “real”. Asienta Alfredo en las palabras iniciales que esta parte “responde a paseos por museos, cementerios y bibliotecas de la ciudad de San Salvador de Jujuy” (p.11). Incorporación de elementos auténticos en una obra poética instalada en un espacio ficcional.

El poema es siempre un trabajo con el lenguaje; un enorme trabajo de combustión y condensación para que, como dijo alguna vez Simone de Beauvoir, “parezca escrito a vuelapluma”. (apud Andruetto, 2015:62). A ello debe agregarse la paciencia de artesano con la que Alfredo, nutriéndose de la inmensidad en permanente movimiento que es una lengua, una lengua que es como un río (aunque no de las congojas, en este punto), fue escogiendo las palabras y las combinaciones entre ellas para alcanzar el efecto del poema, a partir de contenidos narrativos difíciles de asir.

Para ejemplificar, escogemos el poema titulado: “Violante devota del silencio”, cuya fuente de inspiración es la novela La flor de hierro. El aleteo de la creación de Demitrópulos, como la sustantivación del adverbio despueses, se posa -como una mariposa en vuelo- sobre el pie del segundo verso. Los poemas de esta serie de Oficio de sombra conforman una recreación poética del amor entre Violante de Godoy y Diego de Medina y Castro (siglo XVI).

Salvo los nombres propios, Violante, en este poema, y Diego en el último, y algunos otros indicios léxicos: abalorios, algazaras o el uso de la versalita: cruz de hierro, no hay referentes; estamos frente al lenguaje en estado puro. El poeta abreva en los textos de Demitrópulos, pero crea su propio universo.

En su conjunto, todos los elementos: la repetición, las imágenes, la andadura rítmica de las estrofas activan un conjunto amplio de asociaciones y de sensaciones de diverso orden perceptivo (visual, táctil, auditivo), sumado al goce de la experiencia erótica.

Al correr las páginas del poemario, van dibujándose, con peso o espesor semántico propio, las figuras de las mujeres de las novelas, como la ya mencionada Violante de La flor de hierro, o la mestiza María Muratore, casada con Blas y amante de Garay y quien viaja en la expedición que refundará Buenos Aires, o Isabel Descalzo en Río de las congojas, o Eliana, quien borda en una bastidor junto a la ventana, mientras espera, en Sabotaje en el álbum familiar, o Nancy “la sirena amenazada/ la ninfa peligrosa/ la golondrina azul de todos los colores” (p.71) en Un piano en Bahía Desolación.

La escritura poética de Alfredo Luna ha adquirido una magnitud de singular importancia por su fecundidad y por su profundidad. En esta obra en particular, se nos revela como un lector aguzado, baqueano en los textos de Demitrópulos, en íntima ensambladura con su sentir poético, atento siempre a las posibilidades expresivas del lenguaje. Esta sensibilidad lectora determina, además, las afinidades o empatías con sus fuentes.

Oficio de sombra es libro que oxigena y revitaliza el acervo (o haber común) del panorama de la lírica en Catamarca, y que marca (¡sin duda!) un punto de inflexión en la trayectoria creativa personal de Alfredo Luna.

Datos necesarios:

Edición por la que se cita: Luna, Alfredo. (2023). Oficio de sombra, Ciudad Autónoma de Buenos Aires: ediciones del Camino.

Fecha de la presentación del poemario en Catamarca: 29 de noviembre de 2023.

Seguí leyendo

Te Puede Interesar