Murúa aseguró que se hacen controles exhaustivos y cuestionó a Manzi
El ministro de Minería de la Provincia aseguró que hace relevamientos permanentes dentro de su competencia, pero aclaró que las importaciones le competen a Aduana.
El ministro de Minería, Marcelo Murúa, valoró los controles que hace la Provincia respecto de los proyectos mineros que están en sus distintas etapas y destacó que gracias a ello surgen las denuncias como la que se conoció esta semana, donde la AFIP (por intermedio de Aduana) acusó a la minera Liex-Zijin de sobrefacturar maquinaria en unos cinco millones de dólares. También cuestionó al precandidato a gobernador, Rubén Manzi (El cambio de nuestras vidas) y aseguró que “si quiere gobernar, debería conocer un poco más las competencias”.
“Tenemos un sistema periódico de controles a los proyectos mineros, de los proveedores que tienen, de los insumos que se solicitan importar, etc. En virtud de ello fue que planteamos que se controle con un desagregado mayor de las importaciones que estaba haciendo Liex-Zijin, en el marco de una reunión que tuvimos con la secretaria de Minería de la Nacion, Fernanda Ávila. Es un relevamiento que se hace día a día”, valoró Murúa en diálogo con Mañana es hoy (Radio Ancasti).
El ministro consideró que estos controles deben mantenerse en el tiempo y aseguró que “no existían cuando gobernaban los que nos cuestionan”.
“Tiene que haber controles periódicos, que se resguarden las tareas permanentes. Es lo que nosotros hacemos. Los controles existen, por eso se conocen estas cosas. También se controla el empleo, la contratación de catamarqueños y la calidad del empleo que tienen”, dijo Murúa, en alusión a la crítica de Manzi, quien había asegurado que “hay versiones en el interior sobre que no contratan todo el empleo catamarqueño que debieran”.
“Es importante remarcar que los controles existen desde el gobierno de Lucía Corpacci, porque antes no existían y dejaron pasar un proyecto enorme como Bajo la Alumbrera sin tener el impacto en el empleo que podría haber tenido. Justamente desde ese sector político plantean cuestionamientos a nuestras normas de control. Para ver cómo actuarían si fuesen gobierno, basta con remitirse a lo que ya hicieron”, apuntó el ministro.
“Si Manzi quiere gobernar la provincia debería conocer lo que es competencia de la Provincia y lo que es competencia de Nación. El control de importaciones lo hace Aduana, que no depende de la Provincia”, enfatizó. Manzi había responsabilizado a la falta de rigor de la Provincia por la denuncia conocida contra Liex.
“Lo que nosotros hacemos es, ante la detección de alguna cuestión que consideremos atendible, informar a las autoridades que les competen. Así lo hicimos en mayo. Tanto el Gobierno provincial como el Gobierno nacional actuaron como corresponde, con el control que se hace para que los proveedores locales no sean perjudicados por las importaciones”, indicó.
Investigación
El fin de semana se conoció que la Dirección General de Aduana, dependiente de AFIP, abrió una investigación contra la empresa china Liex-Zijin por sobrefacturar importaciones de maquinarias destinadas a la explotación del litio con operaciones que fueron trianguladas vía Hong Kong por más de cinco millones de dólares. Al conocerse la noticia y ante la consulta de El Ancasti, desde el oficialismo informaron que el Gobierno fue el que pidió que se ajustaran los controles a la empresa propietaria del proyecto Tres Quebradas, en Fiambalá.
De esta manera, se conoció una nota presentada el 19 de mayo por el ministro Murúa, en la que advirtió a la secretaria de Minería, Fernanda Ávila, para que informe al organismo competente y se avance con la realización de “un control más exhaustivo de los elementos incluidos en las autorizaciones de importación a través del Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA), solicitadas por la empresa Liex-Zijin”. El pedido del Ejecutivo Provincial respondió a que “de los registros que el Ministerio lleva sobre las inversiones en insumos y servicios realizadas por la empresa, surge que dichos niveles son inferiores a proyectos de similar magnitud, como así también que los niveles de importación de la empresa Liex-Zijin son sustancialmente superiores a los de otras empresas operadoras de proyectos similares en magnitud e igual etapa en el proceso minero”. En ese escrito, Murúa pidió un “desagregado más amplio” para que los materiales e insumos que puedan ser suministrados en el país “no sean reemplazados por elementos importados”.
El de Liex-Zijin es un caso emparentado con el de la norteamericana Livent, operadora del Proyecto Fénix, en el Salar del Hombre Muerto, Antofagasta de la Sierra, pero con un mecanismo distinto: a Livent, AFIP la denunció por subfacturar sus exportaciones. En este caso, se acusó a la minera de vender por debajo del valor de mercado unas 400 exportaciones a Estados Unidos, por lo que fue multada en 5.300 millones de pesos.