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Un aporte para pensar

Los desafíos del peronismo como destino histórico

Por el Licenciado Nicolás Quiroga
5 de septiembre de 2023 - 01:05

Pensando en nuestra Argentina, si existiesen etapas necesarias de repensar, debemos hacerlo desde el propio peronismo. A esto hay que agregar que para Perón no hay más historia que la presente. Por eso, la política, que es el Reino de la Libertad, es la ciencia práctica dominante, porque en la política “…no hay pasado, ni futuro, solo un eterno presente”, dice Carl Schmitt. Rara vez la bandera con la que se sube es la que se despliega con la realidad puesta en la cima del poder político.

La presidencia de Menem sucedió a la primera hiperinflación, con el primer pico de pobreza de la historia nacional, y a una crisis de deuda.

Las de Néstor Kirchner y Cristina sucedieron a la hiperdesocupación, en el segundo pico de pobreza, en el marco del default.

Alberto Fernández asumió la Presidencia sucediendo al largo estancamiento y la recesión, en el tercer pico de pobreza, y en un estado de default virtual.

Fernández asume la Presidencia con 48% de los niños viviendo en la pobreza, en estancamiento económico de corto, mediano y largo plazo, con un país endeudado y en virtual default. Esto, más allá de determinismos históricos como el COVID-19, la Guerra Rusia-Ucrania y la sequía, pero reconociendo errores de conducción política y económica propios, tejieron una retaguardia de los tiempos que vienen.

Ningún gobierno desde 1983 logró retornar a las tasas de crecimiento logradas por la economía del Estado de Bienestar y la industrialización por sustitución de importaciones de los años de posguerra hasta 1975.

El abandono expreso de esas dos estrategias (Estado de Bienestar y sustitución de importaciones) llevó al crecimiento escandaloso del número de pobres, a la tasa de 7% anual acumulativo. Desde 800.000 en 1974 a 17 millones hoy.

Esa decadencia social y de moral política se dio como consecuencia de la destrucción del tejido industrial y de la desarticulación del Estado de Bienestar ya en un cuarto mandato popular del peronismo, con evidencias que fueron un primer plebiscito.

Aún existen expectativas de creer en la construcción colectiva de un proyecto de vida en común, rescatando el espíritu y herramientas del legado original del fundador, y la constatación de construir la sociedad que legitima el pedido del apoyo de la voluntad popular en nombre del peronismo.

No es desde las burbujas del poder, las cuales generan ficciones que las PASO evidencian. Será un imperativo ético regresar a las convicciones. Para esto es necesario que la mística, lo que Don Vicente nos expresaba: "El tiempo de la infantería militante y la formación doctrinaria”, encuentre una inspiradora recuperación de los valores del último Gobierno de Perón, cuando él inauguró una nueva verdad para los peronistas, verdad que lo era desde toda la historia para muchos otros.

Dijo Perón: “Ha comenzado de este modo el tiempo en que para un argentino no hay nada mejor que otro argentino”.

Claro, primero es importante entender a una socióloga que esclarecía el fenómeno Bolsonaro en Brasil, reconociendo cuáles son las potencias que hoy existen en nuestra Argentina. Primero, la rabia de la exclusión. La rabia es una potencia brutal. Pero luego hay una especie de enamoramiento con ciertos personajes. ¿Por qué? Porque leen algo que la gente ha perdido en su día a día, que es la pasión, la pasión por ser alguien, la pasión por que te vean, que te instalen la esperanza.

Ven lo que piensa la gente: “Entiende mi rabia, y yo mis realidades, somos invisibles para la política tradicional. Entonces hay una cosa muy fuerte de que yo estoy siendo visto, me están entendiendo, alguien me está escuchando".

Eso lleva a un empoderamiento muy fuerte. La gente se siente vista, la gente siente que pertenece a un grupo, a un movimiento, los jóvenes a una onda, todo se presenta como un tsunami prácticamente.

"Es un fenómeno como cuando estás enamorado. ¿Qué te pasa cuando estás enamorado? Te sientes invencible".

¿Es que en el peronismo ya nada y hoy nadie enamora?

Enamorar hoy es que nos crean, que la erradicación de la marginalidad social sea el objetivo prioritario como lo inmediato. Porque hay millones de compatriotas que habitan en villas de emergencias y asentamientos precarios, con salarios de trabajadores formales que no superan las líneas de pobreza, y de trabajadores informales sin coberturas sociales.

Ésta es una coyuntura que solo se puede acometer desde una unidad nacional, de racionalidad de un Estado Popular, en el marco de los contextos históricos, cabalgando sobre las épocas, como decía el General.

La integración a la sociedad, mediante el acceso a condiciones de vida dignas y su inserción en el mundo productivo, exige poner fin a esas anomalías.

Eva Perón decía: “Queremos una sociedad de propietarios, no de proletarios”.

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