Cuatro catamarqueños fueron premiados en un concurso de arquitectura del NOA por una propuesta para el histórico Puente Lavalle
Un docente y tres estudiantes de Catamarca obtuvieron el Segundo Premio en un certamen regional organizado por el Colegio de Arquitectos de Jujuy.
En abril de 2026, el Colegio de Arquitectos de Jujuy organizó un concurso abierto para imaginar el futuro del Puente Lavalle, uno de los puentes más históricos de San Salvador de Jujuy, que este año cumple cien años. Pudieron participar arquitectos y estudiantes de toda la región; se recibieron 20 propuestas. Un jurado de cinco arquitectos con representantes de organismos nacionales y provinciales las evaluó durante dos días y repartió los premios por unanimidad.
La entrega oficial de premios se realizó el 30 de mayo en el Centro Cultural Héctor Tizón de la capital jujeña, con la presencia del intendente Arq. Raúl “Chuli” Jorge y autoridades municipales y del colegio profesional.
El Segundo Premio fue para un equipo completamente catamarqueño: el Arq. Martín Germán Bormann, docente universitario de arquitectura, y los tesistas Abril Tapia, Agustín Yebra y Lautaro Manuel Arroyo Mansilla, estudiantes que están finalizando su carrera. Su propuesta imagina el viejo puente transformado en un espacio público vivo: un lugar para quedarse y no solo para cruzar, capaz de recibir ferias, eventos culturales y actividades cotidianas, sin borrar su identidad de cien años. Los arcos originales del puente siguen siendo visibles y protagonistas, pero a su alrededor crece una nueva capa de equipamiento —bancos, pérgolas, miradores, bajadas al río— diseñada para que los jujeños se apropien del lugar de maneras que hoy no son posibles.
El jurado valoró especialmente que la propuesta ve al puente no como un objeto aislado sino como parte de un sistema urbano mayor, conectado al Parque Lineal Xibi Xibi y al tejido de la ciudad. La estética —con acero corten y elementos flexibles que pueden cambiar según el uso— fue destacada por ser respetuosa del entorno y del carácter histórico del puente.
Competir y ganar en un concurso de estas características —anónimo, con reglas estrictas y jurado externo— frente a equipos de toda la región NOA es un reconocimiento concreto al talento de los arquitectos y futuros arquitectos que se forman en Catamarca.