viernes 5 de diciembre de 2025
En lo que va de 2025 se recibieron 25 denuncias

Las denuncias por "grooming" superaron a las registradas durante 2024

La fiscal Paola González Pinto alertó sobre la gravedad del fenómeno y la necesidad de fortalecer la prevención.

La escalada del grooming en Catamarca adquiere dimensiones alarmantes. Apenas transcurridos los primeros meses del año, las cifras ya evidencian un salto exponencial que supera los registros completos de períodos anteriores. La fiscal de Instrucción de Séptima Nominación con competencia en ciberdelitos Paola González Pinto, en conferencia de prensa, reveló datos que encienden todas las alarmas: en 2025, el Ministerio Público recibió alrededor de 25 denuncias vinculadas con acoso virtual a niños, niñas y adolescentes, y de ese total, 13 casos fueron formalmente catalogados como “grooming”.

El panorama resulta particularmente preocupante si se lo contrasta con las estadísticas registradas. En todo 2024 se registraron 20 denuncias en la Primera Circunscripción Judicial - que comprende los departamentos de Ambato, Ancasti, Capayán, Capital, El Alto, Fray Mamerto Esquiú, Paclín, Santa Rosa y Valle Viejo-, una cifra que ya representaba un incremento significativo respecto de las 11 denuncias de 2023. Ahora, en apenas unos meses de 2025, los números ya superan ampliamente aquel registro anual. De esta manera, se configura una tendencia ascendente que no da tregua.

En aumento

El análisis de la evolución del delito en los últimos años permite dimensionar la magnitud del problema. Según estadísticas judiciales a las que El Ancasti tuvo acceso en agosto pasado, entre 2021 y 2024 se registraron 74 denuncias en la Primera Circunscripción Judicial. El 2021, en plena pandemia y con clases virtuales, marcó un pico de 23 denuncias, una cifra que se explicaba por la hiperconectividad forzada de niños y adolescentes. Solo en la Unidad Judicial 2, en la zona sur capitalina, se registraron siete denuncias. En 2022 hubo una leve merma, con 20 hechos denunciados, cinco de ellos en la Unidad Judicial 9.

El 2023 trajo un descenso considerable: apenas 11 denuncias, lo que generó cierta expectativa respecto de una posible disminución del delito. Sin embargo, esa ilusión se desvaneció en 2024, cuando las denuncias volvieron a ascender a 20 casos. La mayor concentración se dio en las Unidades Judiciales 1 (zona del microcentro) y en la Unidad Judicial 9, con cuatro denuncias en cada precinto. Los datos recientemente aportados por la fiscal González Pinto confirman que aquella tendencia alcista no solo se mantuvo, sino que se aceleró de manera dramática en 2025.

Delito

El “grooming” es el acoso de adultos a niños, niñas y adolescentes a través de las nuevas tecnologías de información y comunicación: redes sociales, teléfonos celulares, plataformas de mensajería instantánea. El agresor, conocido como "groomer", despliega una estrategia calculada para establecer una relación de confianza con su víctima.

El modus operandi es siempre similar: el acosador estudia minuciosamente a su objetivo, identifica sus intereses, gustos y actividades. Generalmente, el primer contacto se produce en redes sociales y en muchas ocasiones el agresor falsifica su identidad haciéndose pasar por otro chico –o chica, según el interés de su potencial víctima-. Una vez consolidada la relación de amistad y ganada la confianza, comienza el acoso sexual propiamente dicho: solicitudes de material pornográfico, imágenes o videos con contenido sexual, y en los casos más graves, la búsqueda de un encuentro físico para concretar el abuso.

Herramientas legales

La gravedad del fenómeno motivó la sanción de un marco normativo específico tanto a nivel nacional como provincial. En 2020, el Congreso de la Nación sancionó la Ley 27.590, conocida como Ley Mica Ortega, en honor a Micaela, una niña de 12 años que fue asesinada por Jonathan Luna, un hombre adulto que la contactó por Facebook haciéndose pasar por un adolescente. Luna fue condenado a prisión perpetua. La ley y su decreto reglamentario 407/2022 crearon el Programa Nacional de Prevención y Concientización del Grooming o Ciberacoso contra Niños y Adolescentes (Clic Derechos), con el objetivo de proteger a las infancias y adolescencias, enseñar el uso responsable de internet, capacitar al personal escolar, difundir información sobre el delito y orientar sobre cómo y dónde denunciar.

En Catamarca, la Ley Provincial 5.385 entró en vigencia en febrero de 2015, impulsada por la entonces diputada Verónica Rodríguez Calascibetta. La norma creó un Programa de Capacitación en el Ámbito Escolar y Familiar destinado a que niños, niñas y adolescentes incorporen herramientas para un uso seguro de internet y las nuevas tecnologías. La ley provincial dispuso la incorporación a la currícula de los tres niveles educativos de definiciones, conceptos y nociones sobre acceso seguro a internet, manejo apropiado de redes sociales, protección de datos personales y prevención del cyberabuso, grooming, sexting, phishing y otros delitos que atentan contra la integridad de los menores.

Asignatura pendiente

A pesar del marco normativo vigente y de los esfuerzos institucionales, la realidad demuestra que la prevención sigue siendo la gran asignatura pendiente. El aumento exponencial de denuncias pone de manifiesto que niños, niñas y adolescentes continúan expuestos a depredadores virtuales que operan con impunidad en el anonimato que proporcionan las plataformas digitales.

Desde el Ministerio Público insistieron en la importancia del acompañamiento parental en el uso de dispositivos y redes sociales, el fortalecimiento de la Educación Sexual Integral (ESI) en las escuelas, y la concientización sobre los riesgos de compartir información personal o imágenes en internet.

La hiperconectividad es una realidad innegable de la vida contemporánea, pero no puede convertirse en sinónimo de desprotección. Las cifras expuestas por la fiscal González Pinto no solo evidencian la magnitud del problema, sino que constituyen un llamado urgente a la acción para todas las instituciones y actores sociales involucrados en la protección de la niñez y la adolescencia.

En alerta

¿Qué se puede hacer?

Si se identifica un caso:

  • No se deben borrar las conversaciones; servirán como prueba; realizar captura de pantallas; no bloquear ni escrachar al acosador en redes sociales porque dificultará su identificación por la Justicia.
  • El grooming es un delito. Se puede llamar al 102 o denunciar penalmente en sede judicial.
  • Para detectar y prevenir, se debe prestar atención a las actividades de chicos y chicas en las redes sociales; hablar con ellos para advertirles. También hay que enseñarles a no enviar fotos y que no asistan a encuentros con desconocidos que contactaron por internet. Padres, madres y demás adultos deben estar atentos a cambios de conductas.
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