Envían a juicio a cuatro acusados por el crimen de Sergio Bazán
Fiscal. Córdoba Andreatta.
La investigación penal preparatoria por el homicidio de Sergio Mauricio Bazán llegó a su conclusión. El titular de la Fiscalía de Instrucción N° 4 del Distrito Oeste, Ricardo Córdoba Andreatta, dictó la correspondiente elevación a juicio de la causa, una resolución que ya fue debidamente notificada a cada una de las partes intervinientes en el proceso judicial. El requerimiento del Ministerio Público Fiscal alcanza a cuatro personas, quienes se encuentran imputadas con distintos grados de responsabilidad y calificaciones legales por hechos directamente vinculados con el brutal episodio de sangre.
De acuerdo con las constancias de la instrucción, el homicidio tuvo lugar durante la noche del pasado 22 de febrero de 2025 en un sector de la zona oeste de la ciudad Capital. Los elementos probatorios reunidos por el fiscal permitieron reconstruir que, en el interior de un domicilio ubicado sobre la calle Neuquén, se desencadenó una fuerte discusión entre la víctima y el principal imputado, Diego Orlando Toledo. Según la hipótesis penal, el altercado habría estado motivado por cuestiones vinculadas a la compra de sustancias estupefacientes. En medio de esa disputa, Toledo extrajo un arma blanca y le asestó a Bazán una puñalada letal en la zona del tórax.
Herido de gravedad, el joven agredido consiguió escapar de la vivienda hacia la vía pública en busca de auxilio. Sin embargo, debido a la magnitud de la lesión, terminó desplomándose a los pocos metros. El posterior informe de la operación de autopsia, practicado por los médicos del Cuerpo Interdisciplinario Forense, determinó de forma fehaciente que el deceso de Bazán se produjo a raíz de un shock hipovolémico secundario a un trauma cardíaco grave por herida de arma blanca.
A partir de allí, la pesquisa judicial identificó otras conductas delictivas conexas en el escenario del crimen. La Fiscalía sostiene que, mientras la víctima se encontraba agonizando sobre el suelo, un sujeto identificado como Marcelo Ariel Quinteros se aprovechó de la situación de vulnerabilidad para apoderarse de su billetera, la cual contenía dinero en efectivo y diversa documentación personal. Paralelamente, otros dos implicados, Diego Hernán Bazán e Ilda Norma Maturano, habrían desplegado maniobras para limpiar la escena de la agresión y ocultar los rastros del ataque, brindando además testimonios falsos ante la Policía para desviar el foco de la investigación.
Para consolidar la acusación, el fiscal Córdoba Andreatta valoró un vasto abanico de pruebas recolectadas a lo largo de estos meses, que incluyó minuciosas inspecciones oculares, declaraciones de testigos, allanamientos, secuestro de pertenencias, análisis de cámaras de seguridad de la zona, informes policiales y pericias científicas complementarias. Con este escenario, el expediente fue enviado a juicio con Toledo imputado como autor de "homicidio simple"; Quinteros bajo el cargo de "hurto agravado por el infortunio particular de la víctima"; y tanto Bazán como Maturano acusados como coautores de "encubrimiento por favorecimiento real agravado".