sábado 25 de abril de 2026
Cara y Cruz

La tentación clientelar

La concejal Belky Pennise Savaley (FT), expresidenta del Concejo Deliberante de Valle Viejo, tuvo la enorme oportunidad, quizás irrepetible, de hacer una gestión digna de sus antecedentes y congruente con su discurso humanista y recto, y la desperdició al caer en la misma praxis política decadente de asimilar la función pública como algo propio.

Pennise, quien se identifica como fiel militante de la “causa política” que encarna la intendenta Susana Zenteno, asumió como concejal en 2019 y su primera misión fue durísima: tuvo que librar una batalla contra el entonces presidente del cuerpo, Alberto “Abeto” Barrionuevo, experimentado y aguerrido dirigente del peronismo chacarero, para asumir el control político del órgano.

Ocurría que Barrionuevo había logrado permanecer al frente del CD merced a un acuerdo con la oposición radical. Zenteno no estaba disputa a negociar nada con él y decidió dar una pelea frontal. Alegaba que el FT había ganado las elecciones en Valle Viejo sin el concurso de “Abeto” y que le correspondía ubicar a su delfín al frente del cuerpo. Se trataba de Pennise, a quien puso frente a la cruzada.

Barrionuevo, por supuesto, no estaba dispuesto a aflojar. Así fue que se sucedieron los conflictos por la no aprobación de ordenanzas enviadas por el Ejecutivo municipal, lo que Zenteno respondía cerrando el grifo de recursos para el CD. En el medio, empleados tomaban el cuerpo en reclamo de deudas salariales y otras yerbas. La situación se volvió insostenible.

Como ninguna de las partes cedía un centímetro y el clima político iba de mal en peor, tuvo que intervenir el Gobierno para solucionar el problema de la intendenta Zenteno: convenció a Barrionuevo para que renunciara a la banca y lo designó al frente de un cargo acorde a su profesión de arquitecto en el Ministerio de la Vivienda.

Hecho eso, Pennise asumió como presidenta del cuerpo. Fin del primer capítulo.

En noviembre pasado el FT chacarero revalidó títulos en las legislativas y consagró a nuevos concejales. A la cabeza de la lista fue Franco Iramaín, exfuncionario de Zenteno, y siguiendo la misma lógica de la elección anterior se dispuso que sea él quien presida el CD en reemplazo de Pennise, quien quedó como segunda autoridad.

A poco de tomar contacto con el cargo, Iramaín se dio con la herencia de Pennise: un adicional extraordinario pagado a su hermana y 7 designaciones de empleados firmadas un mes antes. El tema salió a la luz y, como corresponde, se armó un revuelo de proporciones escandalosas.

Iramaín se cuidó de no llevar el problema más lejos y darle un corte elegante. "Llegamos a un entendimiento con la concejal y con el bloque y se dio de baja ese decreto. La profesora Ángeles Pennise había hecho un gran trabajo en el CD en cuanto a algunas funciones que nos estaban faltando e hizo su aporte durante todo el año. Ese adicional había sido para esas tareas, solo se efectuó en los últimos tres meses, pero ya se lo ha dado de baja", dijo el edil a Radio Ancasti.

En cuanto a los nuevos empleados, adelantó que no continuarán en los cargos. "Es una situación que lamentamos, pero es algo que no íbamos a poder afrontar económicamente. Además, hay que tener en cuenta que cada concejal electo, por Carta Orgánica, dispone de dos designaciones cada uno. Para mí fue un error de comunicación, en el que no pudimos detallar bien de qué se trataba el Presupuesto 2022”, explicó.

¿En verdad desconocía la concejal Pennise que no podía designar más de dos empleados propios? Aún sin contar con Presupuesto como corresponde, ¿No debería haberse autolimitado con el uso discrecional de la lapicera? ¿Qué explicación tiene para la gente que ilusionó con un trabajo y de un día para otro quedó en la calle?

En cuanto al famoso adicional, ¿Seguro no había otro docente que no fuera pariente suyo para hacer el trabajo encomendado? ¿No pensó que sería mayor el perjuicio infringido a su hermana con el escrache público al que se vio sometida que con los $120 mil que le pagó y que, encima, fueron considerados irregulares?

Sin dudas, la tentación demagógica fue más fuerte que Pennise. Terminó sucumbiendo como una más. n

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