Manteniendo las posibilidades abiertas y bajo análisis de visitar la Argentina, El Papa León XIV causó ilusiones en el pueblo quienes esperan con fervor que este hecho se cumpla. Este suceso fue confirmado por el arzobispo de Santiago del Estero y primado del país, Vicente Bokalic Iglic, tras un encuentro privado que mantuvo esta semana en el Vaticano.
El eventual viaje no tiene fecha tentativa, pero el pontífice admitió que forma parte dentro de los planes de recorridas internacionales que se evalúan en el Vaticano. De acuerdo con el comunicado oficial, el Sumo Pontífice recibió con agrado "la invitación formal" y manifestó que la propuesta está siendo considerada, en el marco de sus compromisos pastorales internacionales.
Durante la reunión, Bokalic Iglic invitó a León XIV a realizar una visita apostólica al país, con la sugerencia de que el recorrido se inicie en Santiago del Estero. La provincia reviste un valor simbólico particular para la Iglesia argentina, ya que allí nació María Antonia de Paz y Figueroa, conocida como Mama Antula, la primera santa argentina laica, canonizada recientemente y figura central de la espiritualidad popular.
Como gesto institucional, el arzobispo le obsequió al Papa un poncho con los colores de la bandera nacional, acompañado por cintas alusivas a la identidad santiagueña. El intercambio fue interpretado en ámbitos eclesiásticos como una señal de cercanía y reconocimiento hacia la Iglesia local.
¿Por qué el papa Francisco no viajó a la Argentina?
A lo largo de la historia, varios Papas nunca regresaron a su tierra natal después de asumir el papado, ya sea una región de nacimiento, país o ciudad. Y esto se debe a diferentes razones, como la falta de costumbre de viajar en siglos anteriores, las guerras, las condiciones políticas de su tiempo, o en casos recientes, decisiones personales.
Pero el caso de Francisco es excepcional: desde que partió de Buenos Aires a Roma en marzo del 2013 con un par de zapatos viejos puestos y un bolso liviano, él siempre quiso volver a la tierra del tango. Incluso, Bergoglio soñó alguna vez con participar el 1 de abril de 2020 de la ceremonia por los 500 años de la primera misa celebrada en territorio argentino, en Puerto San Julián, Santa Cruz.
Sin embargo Los motivos de no regresar fueron muchos que involucran distintos factores y decenas de personas. Según se pudo saber, Bergoglio planificó al menos seis visitas frustradas. La mayoría incluían recorridas por villas o asentamientos, visitas a cárceles y lavadas de pies a personas privadas de su libertad, encuentros con abuelos olvidados.
“¿Si iré a la Argentina? Es una cosa aún no decidida. Yo querría ir ¿no? Es mi pueblo. Querría ir, pero aún no está decidido. Hay diversas cosas para resolver antes”, respondió sentado en una silla de ruedas, la última vez que le preguntaron periodistas arriba de un avión.
Lamentable, el año pasado se confirmó el fallecimiento del sumo pontífice, quien atravesaba un delicado estado de salud en las últimas semanas de vida. Sin embargo el pueblo argentino sigue amandolo , benerandolo y admirandolo.