El Gobierno nacional retomó la actividad y con el ministro del Interior Diego Santilli a la cabeza, intensificó las negociaciones con las provincias para asegurar los votos necesarios en el Congreso para la aprobación de la reforma laboral.
El Gobierno nacional retoma las negociaciones para avanzar con la aprobación del proyecto en el Senado.
El Gobierno nacional retomó la actividad y con el ministro del Interior Diego Santilli a la cabeza, intensificó las negociaciones con las provincias para asegurar los votos necesarios en el Congreso para la aprobación de la reforma laboral.
La estrategia oficial se centra en una gira federal que incluye encuentros con aliados estratégicos como el chaqueño Leandro Zdero y el mendocino Alfredo Cornejo, aunque también contempla acercamientos con opositores moderados como el pampeano Sergio Ziliotto.
Sin embargo, el consenso se ve amenazado por el artículo 191 del proyecto, el cual propone una rebaja en el Impuesto a las Ganancias que afectaría directamente los recursos coparticipables.
La preocupación de los mandatarios provinciales radica en el fuerte impacto fiscal que esta medida tendría sobre sus cuentas públicas. Según estimaciones técnicas, la reducción de las alícuotas para sociedades y otras exenciones impositivas implicaría una pérdida de entre $5.000 y $6.000 millones mensuales en giros automáticos para las provincias.
En términos anuales, el costo fiscal total se estima en el 0,22% del PBI, de los cuales $1,12 billones dejarían de ingresar a las arcas del conjunto de las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, reeditando el reclamo por una “compensación” urgente.
El “poroteo” legislativo es la prioridad inmediata para La Libertad Avanza (LLA), que aspira a tratar la reforma en el Senado el próximo 11 de febrero. Con un bloque propio de apenas 20 integrantes, el oficialismo depende de la construcción de alianzas con la UCR y bloques provinciales para alcanzar el quórum de 37 senadores.
En este escenario, la influencia de los gobernadores es determinante, ya que al menos siete senadores radicales y varios representantes de fuerzas locales responden directamente a sus ordenes.
Finalmente, el éxito de la reforma laboral en el Congreso quedará atado a la capacidad de la Casa Rosada para ofrecer garantías económicas a las provincias. Mientras Patricia Bullrich avanza en el diálogo con los legisladores nacionales, Santilli deberá resolver las demandas de compensación fiscal.
Por su parte, la presidenta del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich afirmó que el "Gobierno está abierto" para aceptar cambios al proyecto con tal de que sea aprobado. "Es importante buscar ese consenso", señalódurante su paso en Mar del Plata.
La ex ministra de Seguridad y actual titular del bloque libertario en la Cámara alta anticipó, en esa línea, que desde este viernes se convocarán a representantes de sectores políticos y sociales a la comisión técnica que el oficialismo habilitará en el Senado en la apuesta de llegar a febrero con una amplio consenso sobre la iniciativa.