Crecen las sospechas de que el agua no es potable en todo el Valle Central
Vecinos del norte de la Capital analizaron el agua en un laboratorio privado y el resultado fue "no apta para consumo humano". En Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú crecen las quejas.
Aguas de Catamarca. Desde la empresa indicaron en su momento que el agua es potable pese al color.
Mientras los reclamos por la turbiedad del agua potable continúan en el Valle Central, se conoció que un grupo de vecinos de la zona norte se unió y acercó una muestra al laboratorio Lejtman, desde donde confirmaron que el agua de la muestra no era apta para el consumo humano. Una sospecha que crece a diario por la mala calidad que se percibe del servicio hace varias semanas, que fue desestimada por la empresa Aguas de Catamarca en varias oportunidades a pesar de las quejas hoy generalizadas.
En esta oportunidad, el doctor Rubén Lejtman, co-director de los laboratorios de su familia, consideró que los vecinos no tuvieron la precaución de tomar la muestra desde un grifo que no pase primero por el tanque de agua, pero que los resultados son reales y que el agua de la muestra que acercaron no estaba apta para ser consumida ante la presencia de bacterias.
“Los vecinos trajeron una muestra de agua y nos pidieron hacer el análisis correspondiente. Esa muestra de agua que nos fuera arrimada al laboratorio dio un resultado de muestra con gérmenes patógenos y un resultado de muestra no apta para consumo humano. Pero es imprescindible hacer las siguientes acotaciones; el tema es que no sabemos de dónde fue tomada esa agua. Si fue extraída de una canilla que sale directamente de la red o si es de una cañería que pasa previamente por el tanque de agua. Los resultados son muy distintos porque no es un hábito que uno realice con frecuencia la limpieza y la desinfección de los tanques de agua del domicilio”, explicó en declaraciones a Radio Nacional.
Agregó que no es la primera vez que las personas de forma particular solicitan que se demuestre mediante un análisis la calidad del agua.
“Si alguien tiene la duda, siempre se pueden juntar dos o tres vecinos y sacarse la duda correspondiente. La forma correcta de tomar la muestra es desde una canilla, que el agua salga directamente de la red de agua potable que entra al domicilio, de una canilla que esté más cerca de la red y que no pase por el tanque de agua. Y la segunda cosa que es también muy importante, siempre cuando se va a recolectar agua para hacer un cultivo y un estudio de estas características, se debe dejar circular el agua por lo menos unos 15 segundos, que el agua circule”, aconsejó.
Valle del Inca
Es el nombre del barrio ubicado en el norte de la Capital, donde los vecinos se organizaron, cansados de recibir agua con turbiedad, con olor y sabor desde hace varias semanas. De hecho, indican en las redes sociales que detectaron casos de gastroenteritis, lo que alertó aún más a los residentes de la zona.
Otra vez FME y Valle Viejo
Vecinos de distintas localidades de Fray Mamerto Esquiú y Valle Viejo vienen exteriorizando su malestar por la turbiedad que presenta el agua potable que llega a sus hogares a través de la red.
Indignados por esta situación que se repite a menudo y la falta de respuestas, los pobladores chacareros piden intervenciones y acciones por parte de los entes de control para garantizar la salud de la población.
“Otra vez estamos con el tema del agua que sale sucia y con mal olor. Esto se viene repitiendo todo el verano, que es porque llueve o porque crecieron los ríos o, porque se contamina la planta, pero la verdad es que esto ya cansa. Deberían buscar una solución definitiva al problema”, pidió una vecina de San Antonio.
“No sabemos si los organismos que deben controlar esto lo hacen, deben asegurarnos si el agua es apta para el consumo”, agregó la mujer.
Esta no es la primera vez que los vecinos de Fray Mamerto Esquiú exponen esta situación. Semanas atrás este fenómeno se repitió. En la oportunidad y para llevar tranquilidad a los vecinos, la empresa Aguas Catamarca emitió un comunicado, en el que aseguró que "el agua que se distribuye en Fray Mamerto Esquiú, es apta para el consumo humano” y que esto ocurrió “porque la planta potabilizadora de Las Pirquitas se ha visto afectada por el ingreso de algas en el agua cruda que proviene del dique, fenómeno de índice estacional, situación que puede generar que se perciba olor y color en el agua de red potabilizada”, indicaron.
A esta problemática, se suma la imposibilidad de muchas familias de adquirir bidones de agua mineral y la especulación en la venta en algunos comercios de la zona.
“No estamos en condiciones para andar gastando en agua en bidones, además hay una avivada de muchos comerciantes que suben los precios en medio de esta necesidad”, esgrimió un vecino.
El precio del agua supera los $1500 por botella de 3 litros y por bidón máas de $2000 los 5 litros de agua mineral.