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Es el monto más alto de la reestructuración presupuestaria nacional

Con un recorte de $320.711 millones, se afianza el cepo financiero a las provincias

Es el 70% de los ATN que quedaban disponibles para el resto del año. La restricción se suma a la caída de la coparticipación y el retroceso de la inversión directa nacional en las provincias.

17 de mayo de 2026 - 00:10

El último recorte presupuestario dispuesto por el Gobierno nacional volvió a estrechar los márgenes financieros de las provincias y profundizó un proceso que gobernadores y analistas observan desde hace más de un año: la concentración de recursos y capacidad de decisión en manos de la Casa Rosada. La poda de $320.711 millones en fondos discrecionales se suma a la caída de la inversión pública y al retroceso de la coparticipación federal, en una combinación que aumenta la dependencia de los distritos respecto de la Nación.

La medida quedó formalizada en la Decisión Administrativa 20/2026, firmada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo. El recorte impactó sobre el Programa de Relaciones con las Provincias y Desarrollo Regional, del que dependen principalmente los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), un mecanismo históricamente utilizado para asistir financieramente a las jurisdicciones.

La reducción adquiere relevancia no solo por el monto, sino porque deja disponible apenas una porción menor de los recursos previstos para el resto del año. Según cálculos de la consultora Politikon Chaco, el ajuste eliminó cerca del 70% de los ATN que todavía no habían sido ejecutados. Se trata de fondos financiados con recursos coparticipables, es decir, dinero que surge de impuestos que también aportan las provincias.

El recorte llega sobre un piso de inversión directa ya históricamente bajo. Un informe de Politikon Chaco, elaborado sobre datos del Presupuesto Abierto y el INDEC, indicó que la Inversión Real Directa (IRD) del Estado nacional en las provincias alcanzó los $890.291 millones durante 2025, la segunda cifra más baja de los últimos veinte años. Aunque mostró una mejora nominal frente a 2024, el informe advierte que esa suba se explica por una base de comparación excepcionalmente deprimida: el año pasado había sido el peor desde 2003.

En perspectiva histórica, la inversión nacional en provincias quedó 65,1% por debajo del promedio registrado entre 1995 y 2023. El componente de construcciones —el más asociado a obra pública y que representa el 57% de la IRD— mostró una caída aún más pronunciada: 73,3% por debajo de su promedio histórico.

Impacto

En Catamarca, la misma reestructuración presupuestaria redujo partidas de infraestructura por más de $7.000 millones, equivalente a casi el 40% de los créditos asignados originalmente a la provincia para este año. El ajuste afectó principalmente obras viales y de infraestructura hídrica.

A la caída de la obra pública y los ATN se suma un tercer factor: el retroceso de la coparticipación. Durante el primer cuatrimestre de 2026, las transferencias automáticas a provincias y CABA registraron una caída real del 5,7% respecto del mismo período del año pasado, producto de la desaceleración de la recaudación nacional.

En su discurso de apertura de sesiones ordinarias del 1° de Mayo, el gobernador Raúl Jalil ya había reconocido el deterioro de los ingresos automáticos al señalar que “las transferencias automáticas se volvieron insuficientes”, en referencia a la asistencia que la Provincia debió reforzar hacia los municipios. El mandatario también defendió el uso de recursos propios, financiamiento bancario y fondos mineros para sostener obras e inversión pública en medio del repliegue nacional.

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