Castro y Márquez se resisten a ir a juicio por el intento de homicidio
Se opusieron a la elevación a juicio de la causa. Hoy, día de definición en el Tribunal Penal Juvenil.
María Eugenia Castro, María Gilda Márquez y el adolescente, tres de los cuatro imputados por el intento de asesinato de Roxana Murúa, se opusieron a la elevación a juicio de la causa. La defensa de los tres sospechosos planteó el recurso y ahora la cuestión deberá resolverse hoy en el Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil.
Allí se definirá, en principio, si van a juicio o no por el hecho sangriento que ocurrió en Valle Viejo. La audiencia está prevista para las 9.30, en el edificio de calle Junín 632.
En caso de obtener una resolución desfavorable, Castro, Márquez y el adolescente podrán apelar la decisión del Tribunal, en búsqueda del fallo que pretenden. El otro acusado que tiene el caso es Facundo Ariel Monasterio.
El fiscal de Responsabilidad Penal Juvenil, Guillermo Narváez, envió a juicio a Castro, Márquez, el adolescente y Monasterio por el intento de homicidio. En esta causa, Márquez fue acusada por intento de homicidio calificado por alevosía en calidad de autora.
En tanto, Castro, el adolescente y Monasterio fueron imputados por intento de homicidio calificado por alevosía en calidad de partícipes necesarios. El suceso sangriento se produjo el 20 de enero de 2025, alrededor de las 22, en el Salón de Usos Múltiples (SUM), ubicado en el barrio 140 Viviendas, en San Isidro, departamento Valle Viejo.
Allí, Murúa fue atacada a golpes de puño, de fierros y además le asestaron cuatro puñaladas. El hijo de Murúa, otro adolescente, también fue golpeado.
En la previa de la audiencia, el abogado querellante de la causa, Pedro Vélez, vínculo el ataque a Murúa con “un problema de bullying”. Según mencionaron a El Ancasti, esa conducta había sido ejercida por parte de un familiar de las imputadas Castro y Márquez, en contra de un pariente de Murúa.
“Estamos conformes con la actuación de la Fiscalía, con expectativas para que se realice el juicio y se dilucide la responsabilidad de estas personas que intentaron matar a mi clienta, en un hecho realmente grave e inusitado en cuanto a que en virtud de un problema de bullying, porque era lo que ocurría de parte de un familiar de las imputadas, en contra de otro niño (por el pariente de Murúa). Lejos de evitar eso y tratar de corregir las situaciones, estas personas emprendieron un intento de quitarle la vida a mi clienta, y (Murúa) se interpone para que ese hecho con armas y todo no sea en contra del niño”, dijo Vélez.
El letrado, además, se refirió a la situación en la que se encuentra su asistida, quien espera por el juicio. “Quedó con secuelas en su salud, también con daño psicológico por lo brutal de la agresión. Es un hecho de violencia inusitada”, añadió.