El juez de Control de Garantías Nº 1, Héctor Rodolfo Maidana, consideró que todavía existen indicios de peligro procesal en la causa que investigó la muerte del policía Oscar Ramírez.
- El Ancasti >
- Edición Impresa >
- Policiales >
Caso Ramírez: para el juez, todavía hay indicios de peligro procesal
El magistrado Héctor Rodolfo Maidana enfatizó que Franco Ávalos sigue siendo funcionario policial.
Así lo plasmó en los fundamentos que sostuvieron su decisión de negarle al imputado Franco Ávalos la posibilidad de recuperar la libertad.
El magistrado, además, entendió que correspondía rechazar el cambio de calificación legal planteado por la defensa del acusado, que pretendía que Ávalos pase de estar imputado por “homicidio simple con dolo eventual” a estarlo por “homicidio culposo”.
En la audiencia de control jurisdiccional, el abogado defensor de Ávalos, Roberto Mazzucco, había explicado que su cliente ya presentó la renuncia como efectivo policial. Y si bien todavía no fue aceptada, eso es lo que sucederá, de acuerdo con las palabras del letrado.
De esta manera, cuando Ávalos deje de pertenecer a la fuerza de seguridad, no podrá influir sobre varios testigos de la causa, que son sus subalternos en la jerarquía policial, de acuerdo con lo que detalló Mazzucco en aquella oportunidad.
En este sentido, Maidana consideró que “si bien Ávalos ha presentado su renuncia como integrante de la Policía de la provincia, la misma, conforme a lo manifestado por Mazzucco en la audiencia, a la fecha no ha sido aceptada. Es decir que Ávalos aún ostenta la condición de funcionario policial, por lo cual aquellos indicios de peligro procesal que dieron motivo al dictado de la cautelar, no han desaparecido en su materialidad y vigencia”.
El juez hizo énfasis en que “el cese de la prisión preventiva impone como requisito la incorporación de nuevos elementos de convicción, los cuales deben ser posteriores a la decisión que dispone aplicar la prisión preventiva y además debe poseer virtualidad suficiente para revertir los motivos iniciales que dieran sustento a la medida de coerción”, y remarcó que en la causa “no se ha incorporado elemento de prueba independiente alguno que modifique la plataforma fáctica existente y tenida en cuenta al momento de dictarse la medida de coerción”.
Para el magistrado, correspondía el rechazo del cambio de calificación solicitado por Mazzucco puesto que “los testimonios recepcionados con posterioridad al dictado de la medida de coerción y en los que la defensa fundamenta su pedido, ninguno de ellos modifica la plataforma fáctica existente al momento de dictarse dicha medida”.
Por último, resaltó que “se encuentran reunidos los criterios de necesidad, proporcionalidad y razonabilidad para justificar la excepcionalidad del encarcelamiento preventivo y, en consecuencia, la negativa a conceder la libertad solicitada se presenta como una medida de coerción idónea, necesaria e indispensable para lograr la aplicación de la ley al caso”.
Con la decisión de Maidana, Ávalos deberá permanecer detenido con prisión preventiva en el Servicio Penitenciario Provincial (SPP) de Miraflores, en el departamento Capayán. La defensa, por su parte, todavía tiene tiempo para apelar lo resuelto por el juez.
Caso
Ávalos es investigado por el fallecimiento de Ramírez, quien murió tras recibir un disparo en la cabeza. Sucedió el vienes 2 de junio de 2023 en el edificio del Grupo de Infantería Motorizada de Acción Rápida (GIMAR), ubicado en la ciudad Capital. Ocurrió al momento en que Ávalos manipulaba un arma de fuego, según la investigación.
Por este hecho, Ávalos está imputado por el delito de “homicidio simple con dolo eventual agravado por el uso de arma de fuego”. Está detenido con prisión preventiva en el SPP de Miraflores. La causa ya fue elevada a juicio. Ávalos reconoció, ante los investigadores, que le disparó a Ramírez.