La avioneta que apareció estrellada el martes con casi 325 kilos de cocaína en la localidad chaqueña de Avia Terai había sido secuestrada hace dos meses en Bolivia, en el marco de una investigación narco, pero la Justicia de ese país, al no encontrar rastros de drogas tras una serie de peritajes, se la entregó nuevamente a sus dueños hace tres semanas, confirmaron fuentes oficiales bolivianas.
Además, el viceministro de Sustancias Controladas boliviano, Jaime Mamaní, confirmó en declaraciones a la prensa que tres personas fueron detenidas acusadas de mantener vinculaciones con la aeronave siniestrada, tras una serie de allanamientos realizados en el Aeropuerto El Trompillo, próximo a la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, y en el domicilio del presunto dueño de la avioneta, al que identificó como Nilo Limón Terrazas.
Las autoridades bolivianas lograron establecer los últimos movimientos de la avioneta Cessna 210, Turbo Centurión II, con matrícula boliviana CP-3123 de color roja y blanca, la cual cayó a tierra el pasado martes en una pista clandestina de la provincia de Chaco y en cuyo interior fueron hallados 324,500 kilos de cocaína en panes, que llevaban como logo identificatorio el dibujo de una mano abierta y el rostro de un hombre con barba.
La sospecha de la policía y la justicia argentina es que la droga pertenece a una banda transnacional que opera desde hace al menos dos años la ruta Bolivia-Paraguay-Argentina para transportar la cocaína que, luego, trafica a Europa vía marítima a través de la hidrovía en Rosario y San Lorenzo, entre otras.
Mamaní detalló que los radares fronterizos de Bolivia identificaron la avioneta por primera vez el 23 de mayo, al sospechar que estaba realizando un vuelo de manera irregular.
Tras ello, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) localizó el vehículo aéreo en el Aeropuerto de Puerto Suárez, cercano a la frontera entre Bolivia y Brasil.