martes 2 de junio de 2026
Sigue la preocupación por excursiones ilegales

Advierten riesgos para turistas y más daños ambientales

Desde la Cámara de Agencias de Viajes de Catamarca alertaron sobre el crecimiento de prestadores turísticos no habilitados.

A las advertencias realizadas días atrás por referentes turísticos sobre la proliferación de servicios ilegales, ahora se sumó la voz de la Cámara de Agencias de Viajes de Catamarca, desde donde aseguran que la actividad informal se ha convertido en uno de los principales problemas que enfrenta la industria turística provincial.

El presidente de la entidad, Cristian Fernández, sostuvo que las agencias habilitadas atraviesan una situación compleja debido a la competencia desleal generada por personas que ofrecen excursiones sin cumplir con los requisitos legales, técnicos ni de seguridad exigidos para la actividad.

Según detalló, esta situación se observa especialmente en destinos de alta demanda turística como Fiambalá, Belén, Tinogasta y localidades de la Puna catamarqueña, donde prestadores informales ofrecen recorridos a precios inferiores a los del mercado formal.

Fernández advirtió que el problema no se limita a una cuestión económica. A su entender, la falta de profesionalización termina afectando la experiencia de los visitantes y perjudicando la imagen turística de la provincia.

"Perdemos calidad turística. Nosotros no vendemos solamente un traslado, vendemos una experiencia, aventura, disfrute y conocimiento del destino. Detrás de eso hay capacitación, guías especializados, seguros, habilitaciones y una estructura de trabajo que muchos prestadores informales no tienen", afirmó.

El dirigente señaló que una mala experiencia puede generar consecuencias duraderas para el destino. "Todo el esfuerzo que se hace para atraer turistas puede perderse en una sola excursión mal realizada. El visitante quizás no vuelve y además transmite una imagen negativa a familiares y amigos", sostuvo.

Otro de los aspectos que preocupa al sector es la seguridad de los pasajeros. Fernández indicó que muchos de estos servicios no cuentan con seguros adecuados, revisiones técnicas ni asistencia al viajero. A esta situación se suma la preocupación por los daños ambientales que, según denuncian, generan algunos operadores informales en áreas protegidas y sitios naturales de gran valor paisajístico. Fernández reveló que recientemente recibió denuncias sobre la circulación de cuatriciclos en sectores cercanos a la Laguna Celeste y cuestionó la falta de controles. "No puede ser que destruyan nuestros paisajes. Si no cuidamos estos lugares, dentro de algunos años lo único que vamos a mostrar son huellas y daños irreparables", afirmó.

En ese sentido, reclamó una mayor intervención de los organismos competentes y la aplicación de sanciones más severas para quienes incumplen las normativas.

"Necesitamos controles permanentes y multas ejemplificadoras. Hay sitios turísticos que tardan décadas o incluso siglos en recuperarse cuando son dañados", advirtió.

Respecto de la situación económica del sector, el presidente de la Cámara explicó que las agencias también enfrentan cambios en los hábitos de consumo de los turistas. Actualmente, las reservas se realizan con menos anticipación y crece la cantidad de visitantes que llegan en vehículos particulares y buscan contratar servicios una vez instalados en la provincia.

A pesar de ello, las expectativas para la próxima temporada invernal son positivas, especialmente por el movimiento que genera la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho. Sin embargo, Fernández remarcó que la informalidad continúa siendo el principal desafío.

"Nosotros tenemos costos que no se pueden evitar: choferes habilitados, guías profesionales, seguros, mantenimiento de vehículos y habilitaciones municipales. No podemos competir con alguien que no paga nada de eso y ofrece precios muy por debajo de los costos reales", señaló.

Finalmente, reconoció que existe diálogo con organismos provinciales y municipios, aunque consideró que las herramientas de control siguen siendo insuficientes. Según explicó, algunas comunas carecen de estructuras administrativas y normativas que permitan sancionar a quienes desarrollan actividades turísticas sin autorización.

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