Alegatos: "Incendió la vivienda donde vivían sus hijas y no le interesó"
Fiscal pidió pena de cinco años para acusado de violento y la inmediata detención. Hoy habrá veredicto.
“Sabía que vivían de prestado y que no tenían dónde vivir”, remarcó el fiscal de la Cámara Penal de Tercera Nominación, durante los alegatos por hechos de violencia. El acusado debía responder por varios hechos, pero el representante del Ministerio Público Fiscal mantuvo la acusación por “incendio intencional” y “lesiones leves calificadas por mediar violencia de género. De acuerdo con la investigación, a finales de marzo de 2019, por la medianoche, el acusado –esposo de la denunciante, con quien tiene hijos en común- habría incendiado la vivienda donde residía la denunciante. A la vez, habría quemando todas sus pertenencias y parte del techo de cañizo. Personal policial y de Bomberos Voluntarios debieron sofocar las llamas. Previamente, el acusado habría amenazado, a través de una de sus hijas, vía telefónica, con reiteradas llamadas, manifestando que prendería fuego a la casa y que las mataría. Luego del incendio, nuevamente se comunicó con su hija, para continuar con sus amenazas y burlándose de lo que hacía. También, habría tomado por la fuerza de un brazo a su pareja y agredido con dos cachetadas. El imputado llegó a debate en libertad, pero había cumplido casi dos años de prisión preventiva, en el Servicio Penitenciario Provincial de Capayán.
El Tribunal está integrado por los jueces Patricia Olmi, Jorge Palacios y Marcelo Soria. El Ministerio Público Fiscal es representando por el fiscal Miguel Mauvecín. La defensora Penal Oficial de Segunda Nominación, Florencia González Pinto, asiste al acusado.
En su alegato, el fiscal remarcó que hubo “fuertes indicios, más llamadas. ‘Voy a encender la casa’. Llamaba diciendo que iba a quemar la casa. Hay indicios de presencia que en debate se convierten en prueba. Son una certeza del hecho”.
“Yo escuché, era la voz de él”, dijo una testigo, de acuerdo con el alegato del fiscal. Por lo cual, consideró que se trata de “una prueba irrefutable”.
Para Mauvecín quedó comprobado que el acusado obró con dolo para quemar la casa.
A su criterio, hubo un peligro común y real. Afortunadamente, actuaron con celeridad los vecinos y los bomberos llegaron a tiempo. El fuego pudo haberse propagado por la maleza, advirtió.
En cuanto a daños, el fiscal valoró que la vivienda –precaria, de adobe y techo de cañizo- quedó semidestruida. A la vez, remarcó que agrava la forma en que se cometió el hecho. “Incendió la vivienda donde vivían sus hijas. Sabía que vivían de prestado, que no tenían dónde vivir. No le interesó que las llamas podían alcanzar a sus hijas. Tampoco le interesó qué iba a pasar con ellas. Como cobarde, se fue a Aimogasta y se escondió. Volvió a Pomán, no a entregarse sino a hostigar. Es una persona peligrosa”, señaló.
Por ello, mantuvo la acusación y pidió una pena de cinco años. A la vez, advirtió que oportunamente eludió a la Justicia y que tiene medios y familiares en otras provincias, por lo que habría peligro procesal. Por ello, solicitó la inmediata detención.
A su turno, la defensora González Pinto consideró que no hay certeza de la participación de su asistido en los hechos que se le endilgaron. “Se trató de un incendio controlado por acción de los vecinos y de la Policía. Era una vivienda precaria”, señaló.
También, remarcó que se provocó un peligro concreto. González Pinto observó contradicciones entre el acta y las declaraciones de los testigos en debate. “No hay certeza”, enfatizó.
Para la defensora, el procedimiento no fue claro y los informes de Bomberos no son pericias. “La prueba no acredita que el acusado no haya iniciado el fuego. Sí hubo fuego, pero no hay certeza de quién lo inició”, aclaró.
González Pinto solicitó para su asistido la absolución. En su defecto, teniéndose en cuenta que estuvo privado de la libertad por casi dos años, peticionó una pena mínima en suspenso o que pueda mantener el estado de libertad hasta que el fallo quede firme.
Finalizados los alegatos, el Tribunal pasó a un cuarto intermedio. La audiencia se reanuda hoy, con la última palabra y el veredicto.n