El anuncio fue realizado tras la reunión del directorio de Ferrari, la escudería top de la F-1, donde se ratificó la oposición al doble standard reglamentario del Mundial 2010, basado en reglas técnicas y parámetros económicos arbitrarios.
Si ése será el cuadro normativo de la futura F-1 no están dadas las razones que motivaron la presencia de Ferrari en el Mundial durante sesenta ediciones, único constructor que intervino ininterrumpidamente desde su inicio en 1950, dice el texto.
Ferrari expresó también su desagrado por la forma en que la FIA adoptó decisiones tan graves rechazando una efectiva concertación con los constructores y las escuderías.