Nos divertimos, pero el circuito estaba muy resbaladizo, era un jabón en algunos sectores. Se ve que lo mojaron y había dos curvas en las que podías hacer un desastre. Por suerte, salió todo bien, comentó a la prensa.
A las 19:05, los pilotos locales Alejandro Cancio (Mitsubishi Lancer) y Claudio Menzi (Subaru Impreza) se encargaron de poner en marcha la 29na edición de esta tradicional competencia, en un trazado armado especialmente para la ocasión en plena cancha del estadio mundialista.
La carrera se trasladará mañana al ripio del norte del Valle de Punilla, donde los aficionados demostrarán que el rally en Córdoba es sinónimo de pasión de multitudes.
El coordinador general de la competencia, David Eli, dijo a Noticias Argentinas que los organizadores esperan una concurrencia de más de un millón de espectadores sumando las tres etapas de la prueba.
Con miles de seguidores en las plateas laterales y en una de las cabeceras del estadio, el carismático noruego Petter Solberg llegó a quedar primero con su Citroën Xsara y luego salió del auto para saludar a la gente, hasta que apareció Loeb para poner todo en su lugar.
Lógicamente, no causó sorpresa que el galo dominara los metros iniciales del rally.
Esta mañana, el propio Loeb envió una advertencia a los demás aspirantes al triunfo, al conseguir el mejor tiempo en el Shakedown -el ensayo oficial de la categoría antes de la carrera- en un tramo de 6,23 kilómetros de extensión entre Villa Carlos Paz y Cabalango.
En una espléndida jornada a pleno sol y con temperaturas veraniegas, el francés marcó 4:57.8 y deleitó a una multitud que se ubicó en las sierras para ver acción a los astros de la categoría, en su primer contacto serio con la superficie de la exigente carrera argentina.
Segundo se ubicó Hirvonen, que detuvo los relojes en 4:58.4, y tercero finalizó el español Sordo, con un registro de 5:00.1, en tanto Villagra cumplió una discreta labor en medio de polvo suelto y algunas piedras en el trayecto. Su mejor tiempo fue 5:10.1.
De regreso al Parque de Servicio, el Coyote charló con la prensa acreditada y encendió una luz de alerta cuando dijo que durante las tareas de reconocimiento efectuadas entre el martes y el miércoles se encontró con caminos muy secos y proclives a estropearse rápido.
Durante el rally, a medida que pasen los autos, van a ir apareciendo piedras, advirtió, y señaló que el tramo más deteriorado en comparación con el año pasado es Ascochinga-La Cumbre, en el valle de Punilla.
Justamente hacia allí se dirigirán mañana los bólidos de la carrera, para completar la primera etapa, con ocho pruebas especiales de velocidad a partir de las 7:45.
La posibilidad de toparse con una nube de polvo y el sol de frente en medio de la montaña durante las primeras horas del día genera preocupación entre los pilotos.
Sin embargo, las condiciones podrían cambiar súbitamente el viernes por la tarde, ya que el Servicio Meteorológico Nacional pronosticó tiempo inestable y probables tormentas aisladas para mañana en la región.
El plan para el primer día es acelerar tanto como pueda y luego evaluaremos la situación y nuestra posición, comentó Villagra en un comunicado del equipo Munchis.
Sobre los hombros del cordobés se depositan los anhelos de miles de aficionados locales que sueñan con ver nuevamente a un piloto argentino subido al podio en una carrera mundialista en la clase mayor.
El fallecido Jorge Recalde fue el último en conseguirlo, hace 20 años, cuando navegado por Jorge del Buono, finalizó tercero justamente en Córdoba, en 1989, una temporada después de que la misma dupla le diera al país su primera y única victoria de la historia del rally mundial, con un Lancia Delta Integrale.
Villagra, ídolo cordobés, tratará de capitalizar su conocimiento de los caminos serranos para plantear una batalla franca a los colosos de este deporte, aunque aclaró que su objetivo es llegar entre los cinco primeros, tras la sexta posición que logró el año pasado.
En el Grupo N4, los también locales Gabriel Pozzo (Subaru Impreza) y Marcos Ligato (Mitsubishi Lancer) buscarán dar espectáculo y ser profetas en su tierra frente a los animadores del certamen internacional.
Estamos bien, tenemos un auto para tratar de ganar la carrera, dijo Pozzo a Noticias Argentinas. Los caminos están muy duros, secos. Vamos a tener que ir muy concentrados y atentos. Con una doble pasada se van a deteriorar aún más, pero será igual para todos, agregó el campeón mundial de 2001 en el Grupo de Producción.- CLASIFICACIÓN
1. Sébastien Loeb (Francia) / Citroën C4/ 2m 23s 6/10
2. Mikko Hirvonen (Finlandia) / Ford Focus / 2m 24s 6/10
3. Daniel Sordo (España) / Citroën C4 / 2m 24s 7/10
4. Petter Solberg (Noruega) / Citroën Xsara / 2m 25s 5/10
5. Henning Solberg (Noruega) / Ford Focus / 2m 26s 1/10
6. Jari-Matti Latvala (Finlandia) / Ford Focus / 2m 26s 3/10
7. Sébastien Ogier (Francia) / Citroën C4 / 2m 27s 6/10
8. Nasser Al-Attiyah (Qatar) / Subaru Impreza / 2m 27s 8/10
9. Matthew Wilson (Gran Bretaña) / Ford Focus / 2m 28s 6/10
10. Raúl Martínez (Argentina) / Subaru Impreza / 2m 29s 9/10.
VOCES
Resbalaba mucho y era muy fácil cometer un error, comentó Loeb al finalizar la especial. Me alegro de no haber tenido problemas. El hecho de haber conseguido el mejor tiempo hace que sea perfecto, agregó.
En tanto, Hirvonen admitió que redujo la velocidad hacia el final. Me he abierto un poco en la última curva, la superficie era muy deslizante, así que me he esforzado en no chocar contra ninguna barrera, dijo.
Y afirmó: Es una especial genial para la gente que ha venido a verla, pero la carrera de verdad empieza mañana.