Con sala llena y un público profundamente conmovido, el lunes 3 de noviembre el Centro de Cultura y Trabajo Comunitario Villa Dolores fue escenario de una velada memorable con la presentación de “Potestad”, la emblemática obra de Eduardo “Tato” Pavlovsky, dirigida por el maestro Norman Briski e interpretada por Eduardo Misch y Maximiliano Moreno.
Una noche de teatro, memoria y resistencia
La función, realizada en el marco de la gira nacional por los 40 años del estreno original de la obra (1985), contó con la colaboración de Jubilados Autoconvocados de Catamarca, Casa de la Memoria Catamarca, la Facultad de Humanidades, la Secretaría de Extensión Universitaria, y la Asociación del Personal No docente de la UNCA (APUNCa.). La propuesta se desarrolló con modalidad a la gorra, reforzando su carácter comunitario y accesible.
“Potestad” es una pieza central del teatro político argentino, donde Pavlovsky aborda con crudeza y sensibilidad la apropiación de bebés durante la última dictadura cívico-militar, interpelando al espectador sobre la complicidad civil, el poder, la memoria y la identidad. Cuatro décadas después, la obra sigue manteniendo su fuerza y vigencia, especialmente en un contexto donde los discursos negacionistas y la desmemoria intentan ganar terreno.
Durante el encuentro en Villa Dolores, Briski dialogó con el público sobre el papel del arte “como forma de resistencia ante las circunstancias políticas y económicas que atraviesa el país”. Señaló que la cultura “es esencial para contrarrestar el consumismo y el conformismo social” y reivindicó la tradición de rebeldía y justicia del pueblo catamarqueño.
Al finalizar la función, los actores Moreno y Misch compartieron un emotivo intercambio con los asistentes, subrayando que “Potestad no es sólo una obra de teatro, sino una experiencia colectiva de memoria y reflexión”. En palabras de los organizadores, “seguir representando Potestad es reafirmar el compromiso con la verdad, la justicia y la identidad de quienes aún son buscados”.
La actividad fue declarada de interés por el Concejo Deliberante de Valle Viejo, en reconocimiento a su aporte a la memoria colectiva y a la promoción del arte con compromiso social.
Desde el Centro de Cultura y Trabajo Comunitario Villa Dolores, el evento fue celebrado como una muestra de arte comprometido y participación popular, en sintonía con la misión del espacio de promover expresiones culturales que dialoguen con la historia y el presente de nuestras comunidades.
En tiempos donde la memoria es un acto de resistencia, “Potestad” volvió a encender en Catamarca el fuego del teatro como herramienta de conciencia, emoción y transformación colectiva.