Nabarro denunció a Galán por amenazas pero él lo desmiente
La diputada de Fuerza Catamarca acusó a su par de agredirla tras el debate en el recinto. Galán negó los hechos.
La diputada provincial por Fuerza Catamarca, Sonia Nabarro, presentó una denuncia penal contra el legislador Javier Galán (MID), a quien acusó de haberla insultado y amenazado al término de la sesión extraordinaria de ayer en la que se debatió el proyecto sobre el yacimiento de plata “El Diablillo”. Según relató, la situación “rozó la violencia física” y aseguró que no tolerará más agresiones dentro del recinto.
Nabarro explicó que el conflicto se originó tras su voto favorable al proyecto minero, que busca definir los límites entre Catamarca y Salta. “Nosotros creemos que se van a crear fuentes de trabajo, que es la posibilidad para que muchos puedan tener su sustento diario”, afirmó. Sin embargo, al finalizar la sesión, denunció que Galán comenzó a increparla: “Empezó a insultarme de atrás, a vociferar, a decir improperios… llegó un momento que pensé que estuvo a punto de pegarme”.
La legisladora sostuvo que no es la primera vez que enfrenta este tipo de situaciones con su colega. “La tensión viene desde que él ha inventado una sarta de cosas, exigiéndome en su momento una suma exorbitante de dinero. Esto ya roza la violencia, es un misógino, rozando lo que es psicópata”, expresó. En ese sentido, agradeció la solidaridad de varios diputados de distintos bloques: “Yo agradezco mucho al diputado Juan Carlos Ledesma, al diputado Mamerto Acuña, a la diputada Nieva y a la diputada Mora”.
Nabarro adelantó que pedirá nuevamente una cuestión de privilegio en el recinto. “En la primera denuncia yo había pedido una restricción de él, pero insistió tanto hasta que se ubicó detrás mío. Ahora vuelvo a pedir eso, porque el grado de violencia que ejerce es insostenible”, señaló. Además, manifestó que las amenazas son constantes: “La amenaza es permanente, porque él no sé qué pretende, no se dedica a la tarea que el pueblo le encomendó, sino que es un ataque personal”.
Finalmente, Nabarro cuestionó la actitud de Galán en el recinto. “Lo que menos hace es sentarse a leer los proyectos, de qué se tratan, cuál es el extracto, cómo es el debate. Cuando el burro quiere ser caballo y en algún momento rebuzna, sale a la luz que es burro”, disparó.
Por su parte, el diputado Javier Galán difundió un comunicado en sus redes sociales donde se mostró firme con su postura asegurando: “En ningún momento he tenido expresiones agraviantes ni actitudes de falta de respeto hacia la diputada Sonia Nabarro ni hacia ninguna mujer. Rechazo de manera categórica cualquier intento de vincular mi accionar con violencia de género. Estas acusaciones son absolutamente falsas y carecen de sustento”.
Asimismo, el diputado sumó: “Quiero señalar con responsabilidad que la utilización política de la violencia de género no solo es injusta, sino profundamente dañina. Convertir una problemática tan seria en una herramienta de disputa partidaria termina desvirtuando su verdadero sentido y le quita valor a la lucha genuina de tantas mujeres que realmente sufren situaciones de violencia”.
Para finalizar, Galán dijo: “La sociedad merece respeto, verdad y debates con altura, no acusaciones infundadas ni operaciones que buscan confundir. No voy a entrar en agravios ni en discusiones personales. Mi compromiso sigue siendo con la verdad, con el respeto y, fundamentalmente, con cada catamarqueño que espera que trabajemos para resolver los problemas reales de la provincia”.
Al mismo tiempo, el diputado provincial Juan Carlos Ledesma (Fuerza Patria) dijo: “Las expresiones dirigidas a la diputada Nabarro fueron claramente agraviantes y cruzan un límite que no debe tolerarse”. “Se trata de una acusación absolutamente irresponsable y sin fundamentos, que busca dañar el honor de una representante del pueblo y desacreditar el funcionamiento del cuerpo legislativo”, afirmó.
En ese sentido, el diputado manifestó su total solidaridad con Nabarro y destacó su trayectoria: “Conozco su compromiso y su trabajo. Este tipo de ataques no solo la afectan a ella, sino que deterioran la calidad institucional y el respeto entre quienes tenemos la responsabilidad de representar a la ciudadanía.n