El espacio comunitario y cultural ‘Revolución Mariposa’ fue sede del evento "Tramas en Vuelo", un encuentro que reunió arte, identidad y memoria para poner en valor los saberes ancestrales que forman parte del patrimonio cultural de nuestra Catamarca.
Revolución Mariposa nació en el patio de una antigua casona de La Tercena, aunque mucho antes fue un sueño compartido de un grupo de amigas comenzó a imaginar un proyecto colectivo con identidad local: un espacio comunitario y cultural capaz de dar alas a los sueños, impulsar el crecimiento y generar oportunidades para quienes transforman el trabajo, la creatividad y los saberes en verdaderos proyectos de vida. Con el tiempo se convirtió en un lugar de encuentro para mujeres emprendedoras catamarqueñas.
Revolución Mariposa nació para acompañarlas, visibilizar su trabajo y demostrar que cuando las oportunidades se construyen colectivamente, el crecimiento también se multiplica.
Sin embargo, es mucho más que un espacio para emprender, es el encuentro entre vecinos, las conversaciones compartidas, los mates y la solidaridad cotidiana. Allí se promueve el acceso igualitario al disfrute, al arte, a la cultura y a las oportunidades, entendiendo que todas las personas deben poder participar de los espacios que fortalecen la vida comunitaria.
Cada propuesta cultural busca mantener viva la memoria de nuestras herencias culturales, reconociendo que la identidad de un pueblo también se construye a través de sus saberes, sus oficios, sus expresiones artísticas y sus tradiciones.
En Revolución Mariposa también participan hombres maravillosos, que acompañan, apoyan y hacen posible cada una de las acciones que se emprenden y cada uno de los sueños que se proyectan.
En ese camino de reconocer, admirar y honrar el rol fundamental de las mujeres en la historia y en los espacios sociales, nació "Tramas en Vuelo": una invitación a celebrar el trabajo, los conocimientos y las manos artesanas de nuestra tierra.
La propuesta puso en valor los oficios artesanales como expresiones vivas de una comunidad: técnicas, conocimientos y tradiciones que se transmiten de generación en generación y que continúan evolucionando con nuevas miradas y creaciones.
En esta celebración magistral tuvo un lugar destacado Guillermina Zárate, artesana tejedora oriunda del departamento Fray Mamerto Esquiú, cuya trayectoria representa la fuerza, sensibilidad y proyección de la cultura, la identidad y la historia catamarqueña ante el mundo.
Junto a ella participaron las artesanas tejedoras Andrea Aguilar y Mónica Aguilar, quienes compartieron el valor del tejido como una práctica donde cada trama conserva historias, aprendizajes y saberes heredados.
También estuvieron presentes las mujeres de la Cooperativa Curtiendo Nuestras Raíces, que mantienen vivo el oficio artesanal del trabajo con cuero y el curtido a mano, recuperando conocimientos vinculados a los materiales nobles y creando piezas donde tradición y diseño se encuentran.
El artesano Solano Condori deslumbró también con el arte de la cestería, compartiendo su experiencia desde la creación manual y el vínculo profundo con los materiales naturales, mientras que la maestra artesana Roxana Sánchez sumó su sensibilidad y su trabajo de esterillado en cuero a este encuentro que reunió distintas expresiones del hacer artesanal catamarqueño.
La propuesta cultural estuvo acompañada por la destacada actuación en vivo de César Ayosa y su Banda, y contó con la locución de Roxana Mercado, cuya calidez y profesionalismo guiaron cada uno de los momentos del encuentro.
“Tramas en Vuelo” convirtió a Revolución Mariposa en un espacio de celebración, reconocimiento y encuentro. Una jornada donde cada prenda, accesorio y creación fueron mucho más que objetos: fueron testimonios de una cultura que permanece viva porque existen personas que la cuidan, la practican y la comparten.
Porque cuando una comunidad honra a quienes sostienen sus saberes, fortalece sus vínculos y reconoce sus raíces, la memoria colectiva encuentra nuevas formas de volar.