Un guardarropa de básicos es la base necesaria para poder armar los mejores looks día a día. Podemos observar que las prendas esenciales siguen siendo las mismas que hace años atrás. Los grandes diseñadores recomiendan invertir en prendas básicas y que sean de alta calidad a la hora de hacer compras, así el guardarropa puede servirnos por un largo tiempo.
Básicos del guardarropa
Los infaltables en un guardarropa serian por ejemplo:
-Una camisa blanca y otra negra, que sugieran la silueta y que tengan el largo suficiente para no salirse de la pollera o del pantalón y no deben ajustar.- Tres remeras para invierno y tres para verano (blanca, negra, gris melange).
-Un buen suéter, una polera de color negro, deben marcar la silueta y a su vez tener la soltura suficiente como para permitir el uso de algo liviano debajo.
-Un cárdigan tejido, de algún color que nos guste mucho (aunque si es neutro es mejor).
-Tres faldas negras de distinto largo, cortes y de telas distintas.
-Un traje con falda o pantalón.
-Dos jean uno para el día otro para la noche (más ajustado).
-Un jean blanco.
-Un pantalón negro clásico.
-Un pantalón más al cuerpo de un tono neutro de un buen género que marque la figura de modo sutil.
-Dos vestidos camiseros, uno negro y otro blanco.
-Un tapado de paño.
-Un impermeable tipo ingles de buena calidad y buenos botones.
-Un buen saco o campera de cuero, en tono neutro que complemente nuestro color natural.
-Ropa interior apropiada.
El vestido negro estiliza, es sofisticado y sensual. Es un básico a toda prueba. Ante la duda nunca falla. Es genial para el día y súper versátil para la noche, el clásico vestido negro combinado con un par de accesorios se puede transformar en un excelente básico nocturno.
El traje tiene más detalles sujetos a la moda, por ende cambia más rápidamente. El traje puede ser con falda o pantalón. Tiene un código de mayor agilidad y con los zapatos adecuados, ayuda a que la mujer se vea más esbelta. A su vez da un aspecto más sólido y elegante a los hombros. Si la postura corporal no es la mejor, un buen traje, de excelente sastrería puede hacer maravillas.
El traje relaciona nuestra imagen con la eficiencia, la fortaleza, la seguridad y el control.
El jean es una solución clave. Es necesario que el jean implique una buena inversión al ser una de las prendas que más se utilizan. Deben de calzar bien y es necesario que el tipo de lavado del jean sea compatible con nuestro look y el uso.
El sweater y el cárdigan que sean colores básicos y neutros. También el negro es una buena opción para quienes aman ese color. La camisa blanca es un básico que aporta mucha luz. Es refinada, fresca y de fuerte presencia. Con un buen entallado (que no apriete, pero que sí sugiera) queda ultra sexy. Se puede usar tanto con traje, como con un jean o falda, entre otros.
El clásico impermeable es ideal para esos días de clima imprevisible. Abotonado o cruzado, es una prenda que invita a la sutileza, el cinturón marca la cintura acentuando la silueta. Es muy versátil, dado que tiene un cuello que puede levantarse si hace frío, se le puede dar vuelo y amplitud llevándolo abierto. Sin abotonar es informal y abotonado con el cinturón luce muy formal. El color tradicional es el beige, pero los hay negros, azules o grises.
Las remeras de jersey de algodón ciento por ciento son infaltables. Con un jean quedan divinas. Lo mejor siempre son los colores blanco, negro y gris melange para que sea mucho más sencillo combinarlos.
Texto: colaboración de Norma Macías