El superauto de la casa de Maranello fue presentado con un diseño rupturista y un estilo que combina modernidad con un toque vintage.
Ferrari abrió un nuevo capítulo en su historia con la presentación del Luce, el primer modelo completamente eléctrico desarrollado por la marca de Maranello. Presentado en Roma, el nuevo deportivo no sólo representa el ingreso definitivo del Cavallino Rampante a la era de la electrificación, sino también una reinterpretación de su ADN, combinando prestaciones extremas, tecnología de vanguardia y una inédita configuración de cinco plazas.
La presentación tuvo un fuerte componente simbólico. Ferrari eligió la Vela de Calatrava, en la Ciudad del Deporte de Roma, para mostrar el Luce exactamente 79 años después de la primera victoria oficial de la marca, conseguida el 25 de mayo de 1947 por el Ferrari 125 S con Franco Cortese al volante.
El Ferrari Luce fue desarrollado sobre una plataforma completamente nueva, diseñada específicamente para vehículos eléctricos. Su sistema de propulsión está compuesto por cuatro motores eléctricos independientes, uno por rueda, que entregan una potencia combinada de 1.050 caballos.
Gracias a esta configuración, acelera de 0 a 100 km/h en apenas 2,5 segundos y de 0 a 200 km/h en 6,8 segundos, mientras que su velocidad máxima supera los 310 km/h. La energía proviene de una batería estructural de 122 kWh desarrollada y fabricada íntegramente en Maranello, que permite una autonomía superior a los 530 kilómetros.
Además, cuenta con arquitectura eléctrica de 800 voltios y admite cargas ultrarrápidas de hasta 350 kW.
Tecnología inédita
Entre las principales innovaciones del Luce se destacan las cuatro ruedas direccionales independientes, las suspensiones activas derivadas del Ferrari F80 y un sofisticado sistema de torque vectoring capaz de gestionar individualmente la entrega de potencia en cada rueda.
La nueva Vehicle Control Unit (VCU) coordina todos los sistemas dinámicos del vehículo, actualizando los parámetros de funcionamiento hasta 200 veces por segundo para optimizar comportamiento, eficiencia y prestaciones.
Ferrari también desarrolló una solución específica para uno de los desafíos habituales de los vehículos eléctricos: la sensación de aceleración instantánea. Mediante un sistema patentado de gestión del par, el conductor puede modular la entrega de potencia y la recuperación de energía a través de las levas ubicadas detrás del volante, logrando una experiencia de conducción más progresiva y deportiva.
Un sonido para emocionar
Consciente de que el sonido es una parte fundamental de la experiencia Ferrari, la marca creó un sistema inédito que genera una firma acústica propia basada en las vibraciones reales de los componentes mecánicos.
Un acelerómetro ubicado en el eje motriz capta las vibraciones producidas por los órganos giratorios y las procesa en tiempo real. Posteriormente, un sistema de amplificación interior y exterior reproduce únicamente aquellos sonidos considerados funcionales para la conducción, permitiendo que el vehículo conserve una personalidad sonora distintiva.
Según Ferrari, el Luce también se convierte en el modelo más confortable de su historia gracias a un exhaustivo trabajo en reducción de vibraciones y ruidos, incluyendo un subchasis trasero elástico y nuevas soluciones de aislamiento acústico.