150 personas trabajaron en la limpieza de todo el Predio Ferial
Mientras miles de personas recorrían los pabellones, disfrutaban de los espectáculos y colmaban los patios gastronómicos de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, un operativo silencioso se desarrollaba de manera ininterrumpida para mantener limpio el Predio Ferial y gestionar el enorme volumen de residuos que dejaba cada jornada.
Durante los diez días del evento, unas 150 personas integraron el dispositivo de limpieza, organizado en tres turnos rotativos que permitieron cubrir las 24 horas del día. El trabajo abarcó los 170 mil metros cuadrados del Predio Ferial, incluyendo pabellones, sanitarios, patios de comidas, espacios exteriores y caminerías. El intendente del Predio Ferial, Fernando Boneu, explicó que el operativo permitió responder a la demanda generada por un promedio de 170 mil visitantes diarios, cifra que aumentó durante los fines de semana.
En paralelo, la Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos puso en marcha un operativo especial de recuperación de materiales reciclables, que este año incorporó nuevas herramientas y un espacio exclusivo para las tareas de clasificación. La supervisora de la planta, Evelyn Vallejos, señaló que el sistema se fortaleció con la incorporación de carros de 250 litros y con el trabajo conjunto realizado junto a la cooperativa Los Caminantes y el programa GIRO.
Uno de los avances más importantes fue la implementación de la separación de residuos en origen por parte de los food trucks, que debieron clasificar previamente los desechos generados en sus puestos gastronómicos. "Eso nos facilita muchísimo el trabajo porque podemos recuperar una mayor cantidad de materiales reciclables y hacer más eficiente todo el proceso", explicó.
Tres cuadrillas de ocho trabajadores realizaron la recolección diferenciada durante toda la Fiesta. Mientras un equipo permanecía en el Predio Ferial hasta la madrugada, otro iniciaba temprano las tareas de clasificación y acondicionamiento de cartón, plástico, vidrio, aluminio y otros materiales destinados al reciclaje. El sistema, que comenzó como una experiencia piloto en 2024, continuó ampliándose en esta edición y permitió reducir el volumen de residuos enviados a disposición final, fortaleciendo las políticas de gestión ambiental implementadas durante la Fiesta del Poncho.