Arqueoastronomía

El legado astronómico de nuestros antepasados

Una reveladora investigación en El Shincal, departamento Belén, demuestra que se utilizaba un calendario de festividades propias de Cuzco, capital del Imperio Incaico, en tierras del Noroeste Argentino. Un hallazgo que plantea nuevas líneas de investigación en la arqueología incaica.
domingo, 24 de enero de 2021 · 01:04

Cuando pensamos en la Arqueología nos imaginamos yacimientos con vestigios que atestiguan el paso de antiguas civilizaciones y centramos nuestra atención en la tierra y su pasado. Sin embargo, al pensar en la Astronomía nos trasladamos a un escenario totalmente opuesto, donde el foco de atención está en los cielos y en fenómenos lejanos a la superficie que caminamos.
No obstante, la arqueoastronomía conjuga estas dos ciencias en un estudio tan específico como fascinante que analiza la historia desde una reveladora perspectiva. Y sobre esta rama de la ciencia tratará esta nota de Revista Express, concretamente sobre una investigación que tiene como protagonista un hallazgo en un sitio muy valioso para nuestra provincia como lo es el Shincal de Quimivil, la ciudad precolombina más austral del Imperio Incaico, ubicada en la localidad de Londres, departamento Belén. 

Para indagar sobre el tema Express entrevistó al Lic. Gustavo Corrado, antropólogo de la Universidad Nacional de La Plata, quien actualmente se encuentra en las etapas finales de su tesis doctoral titulada “Paisaje y Astronomía Inka en el Sur del Tawantinsuyu: El Shincal de Quimivil (Catamarca – Argentina)”.

Cabe destacar que el trabajo cuenta con el aval del Dr. Marco Giovannetti y el Dr. Stanislaw Iwaniszewski como directores de tesis, mientras que la investigación fue llevada a cabo junto al Lic. Sixto Giménez Benítez, astrónomo de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la Universidad Nacional de La Plata y director del Museo de Astronomía y Geofísica, con quien Corrado trabaja en colaboración desde 2012.

Surcando los cielos
Gustavo cuenta que comenzó a trabajar en El Shincal como topógrafo aproximadamente en el año 2009, y allí conoció al Dr. Giovannetti, quien luego sería su director de tesis en lo referente a Arqueología. 
En 2011 decidió enfocar su investigación en la Arqueoastronomía, y en los años siguientes trabajó arduamente no solo en el Shincal sino también en diferentes campañas, recorriendo el valle de Cuzco, Chile, Antofagasta de la Sierra, Hualfín, Villa Vil, entre otros destinos, donde también dio clases sobre la temática.

RE: Para adentrarnos al tema y comprender la base de la investigación tenemos que preguntarte básicamente ¿Qué es la Arqueoastronomía?
GC: Es el estudio del uso de la astronomía y su papel en las culturas y civilizaciones antiguas basadas en los restos materiales. Y es a través de estos restos, que se encuentran en un sitio que uno puede ver alguna representación del cielo, por ejemplo, hay sitios Incas que por lo general son orientados equinoccialmente o en la línea meridiana orientada Norte-Sur. Entonces lo que buscamos son referentes materiales en esas orientaciones in situ, y es lo que empezamos a buscar en el estudio del Shincal de Quimivil. 

RE: ¿Qué importancia tenía la astronomía para los Incas, y en particular, para los antiguos habitantes del Shincal?
GC: Los Incas manejaban el imperio con distintos calendarios, y al ser un territorio tan grande en el norte, la época de siembra y de cosecha no es lo misma que la del Norte Argentino. Entonces cada lugar se manejaba con un calendario local, basado en la parte agrícola, y un calendario estatal que se llama Calendario Metropolitano. Este regía las fiestas principales, es decir, las fiestas que se festejaban en el mismo Cuzco se tenían que festejar en distintos lugares; y las fiestas que estaban relacionadas con épocas de cosecha eran locales. Entonces convivía un calendario principal y después cada localidad tenia uno específico. 

El descubrimiento
RE: En este sentido ¿Cuál es el hallazgo que reveló tu trabajo de investigación en el sitio?
GC: Cuando postulé la tesis salimos a buscar calendarios locales, pero nunca me imaginé que iba a haber un Calendario Metropolitano cuando comenzamos a tomar las mediciones del lugar en 2016 y empezamos a hacer los cálculos. 
El calendario del Shincal estaba marcando dos fiestas fundamentales, las dos fiestas son dentro del Calendario Metropolitano que se usa en el Cuzco, pero uno también es local, ya que es la del solsticio de junio, y la otra, como la línea no me daba dentro del rango solar para estas latitudes, me daba para una fecha que no era de acá, empezamos indagar y descubrimos que nos estaba dando la latitud de Cuzco. 

RE: ¿Qué fechas y festividad marcaba ese calendario?
GC: Cuando uno busca un almanaque náutico, que te dice una declinación del sol y una fecha para esa época, nosotros nos encontramos que la fecha específica que nos estaba dando era el 13 y 14 de febrero y 29 y 30 de octubre y dije ¡Es el día del paso del sol por el cénit del Cuzco! Entonces ahí empezamos a investigar más y a buscar otros referentes. 

RE: ¿Qué otros ejemplos encontraron?
GC: Encontramos otro referente en la Virgen de la Candelaria, que es algo parecido en Copacabana, donde se cambia la fiesta del patrono local por el cénit de Cuzco. Tenemos otro dato en Ingapirca, Ecuador, donde hay una estructura que está marcando el comienzo de siembra de una festividad que es muy importante en Cuzco, pero no en ese sitio. 
Nosotros presentamos este hallazgo en Perú en 2017, y a partir de eso, lo que genera es que los arqueólogos peruanos ahora no solamente están buscando esos marcadores locales sino esas referencias a la Capital. Por eso es tan importante esto, estaba teorizado en libros, pero nosotros encontramos en Argentina empíricamente algo que no habían descubierto en otro lado. 

Extraordinarios observadores y matemáticos
RE: ¿Qué instrumentos utilizaban los Incas para elaborar estos calendarios astronómicos?
GC: Básicamente utilizaban la observación, y también empleaban palos para medir y un sistema de plomadas. Pero fundamentalmente manejaban las matemáticas, tenían ángulos y llevaban una cuenta calendárica con los quipus. 

RE: ¿Quiénes eran los encargados de esta tarea?
GC: En esa época, en las crónicas, a los astrónomos le decían astrólogos, pero en realidad eran especialistas. Y como en todo pueblo de la antigüedad, el que manejaba estos datos tenía el control social del pueblo. Ellos podían sacar el cálculo de la luna y podían predecir cuándo podía ocurrir un eclipse y otros fenómenos estelares. Entonces un curaca podía decir “Si ustedes se portal mal se va a oscurecer el cielo” y los amenazaba, entonces cuando efectivamente ocurría el eclipse tenía un control sobre la población impresionante. 

RE: Entonces este conocimiento era sinónimo de poder…
GC: Era un conocimiento manejado por la elite, pero el problema que tenemos son las divergencias entre las crónicas debido a las personas a quienes consultaban. Y otra cosa a recalcar es que lamentablemente los cronistas no entrevistaron a ninguna sacerdotisa, y todo lo referente a la mujer, los ritos de la luna, todo se perdió. Hay evidencias que había templos dedicados a la luna, pero lamentablemente no sabemos a qué festividad la asociaban. 

Un mapa de las estrellas
El conocimiento de los Incas no se limitaba al cielo diurno -comenta Gustavo- sino que incluía observaciones al cielo nocturno del hemisferio para determinar importantes eventos del año.
GC: Ellos conocían Las Pléyades y varias estrellas importantes. Los pueblos que eran de la costa de Perú manejaban el comienzo de año con la salida de Las Pléyades. Estas tienen un período que desaparecen y vuelven a aparecer, y cuando aparecían en el horizonte marcaban el comienzo de año. También conocían las fases lunares, los eclipses, manejaban las “constelaciones oscuras” y conocían la Vía Láctea. Tenían un gran manejo del cielo nocturno y diurno con la salida y puesta del sol y las distintas fechas.

RE: ¿Cómo se transmitía este conocimiento? 
GC: Cuando venían los Incas, traían un especialista que tenía su cuenta calendárica para conservar las fiestas. A cualquier región que iban llevaban su calendario y trasmitían ese conocimiento a personas de la elite del pueblo, como por ejemplo a sacerdotes. 
Esto también se ve en la mayoría de las estructuras que componen el Shincal que es netamente cuzqueño. Los Incas que vinieron a fundarlo eran de una familia cercana a una elite de Cuzco y la evidencia está en los cerros que tienen esas terrazas en forma de zigzag que es típico de estructuras que son hechas por esta familia del imperio. 

RE: Entonces, el paisaje de la ciudad era parte fundamental de su identidad como pueblo… 
GC: Los Incas, todo lo que hacía referencia a su cultura, también lo relacionaban con lo paisajístico porque tomaban las huacas locales (sacralidades) y las reivindicaban poniéndole su marca Inca, la vestían, le hacían muros alrededor o hacían una edificación orientada con esa huaca. Por ejemplo, en el Shincal, el Ushnu orientado hacia dos cerros, uno por delante y otro por detrás, está reivindicando las huacas locales y, al mismo tiempo, es una impronta Inca y marca el paso del equinoccio. 
 
Al finalizar la entrevista, Express le consulta al Lic. Corrado ¿Qué significa este hallazgo astronómico para la arqueología de la provincia y la región?
GC: Para toda la arqueología Inca, los arqueólogos peruanos, chilenos y argentinos van a empezar a ver otras cuestiones de estudio. Hay mediciones en Perú y en otros lugares que coinciden con fechas para la fiesta cenital de Cuzco, es decir, no es un hecho aislado, entonces los arqueólogos van a tener que revisar los sitios. 
Y lo más interesante para la región es que, siempre que se hablaba de fiestas importantes en el Shincal, se dijo que era para el Inti Raymi y Cápac Raymi, pero no para otras fiestas. Ahora ya sabemos que se festejaban varias fechas, el Inti Raymi (solsticio de invierno) y el paso del sol por el cénit del Cuzco que era una fiesta muy importante para ellos. En definitiva le estamos poniendo las fechas a esas fiestas. 

Sobre Gustavo Corrado
Es Licenciado en Antropología con orientación arqueológica de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo (FCNyM) de la Universidad de La Plata. Se desempeña como profesor del Seminario de Grado y Materia de Postgrado “Introducción a la Astronomía en la Cultura” en la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas, además de ser materia optativa de grado en FCNyM. 

Desde 2011 se dedica a la investigación en astronomía cultural, especializándose en arqueoastronomía, etnoastronomía y arqueología del paisaje. Trabaja sobre las prácticas y representaciones del espacio celeste de los grupos prehispánicos, especialmente sobre los Inkas. Actualmente se encuentra efectuando estudios de arqueomusicología sobre instrumentos precolombinos del Noroeste Argentino. En el aspecto musical ha compuesto música para programas de educación vial que se imparten en escuelas de Buenos Aires, ganando numerosos premios en composición en música contemporánea y electroacústica.
Co-fundador e Integrante del Grupo Editorial Quire-Quire con publicaciones focalizadas en la divulgación de la arqueología. Desde 2006 colabora en los estudios arqueológicos del sitio inkaico El Shincal de Quimivil, habiendo sido autor y co-autor de numerosos artículos científicos vinculados a la comprensión del calendario Inca en regiones distantes del Tawantinsuyu. Fue convocado como asesor arqueológico para la realización de programa “Historia de las Herramientas y las Máquinas Herramientas”, coproducido por el INET y el canal Encuentro (2008).
Profesor en la VI y VII Escuela Interamericana de Astronomía Cultural organizada por la SIAC en Nazca, Perú (2017); y en Samaipata, Bolivia (2018). Contacto: grrado@gmail.com

Lidia Coria
Fotos: Gentileza Lic. Gustavo Corrado
 

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