La diputada Adriana Díaz cuestionó, a través de sus redes sociales, lo expresado por Flavio Fama quien, para diferenciarse del gobierno nacional manifestó que "debería declararse a la educación como un servicio esencial". Ante esto la diputada manifestó que "esta pretensión nada tiene que ver con considerar la educación pública como un derecho social y humano que debe garantizar el Estado, sino que se trata de una propuesta que busca limitar el derecho a huelga".
El senador Fama dice estar en desacuerdo con el diputado nacional Benegas Lynch (inspirador de Milei), al cuestionar la "libertad" de que los padres decidan si enviar sus hijos a la escuela o mandarlos a trabajar. Y -supuestamente-, para diferenciarse de aquel, propone un proyecto de ley para declarar a la Educación como servicio esencial.Esta pretensión nada tiene que ver con considerar la educación pública como un derecho social y humano que debe garantizar el Estado, sino que se trata de una propuesta que busca limitar el derecho a huelga, consecuente con un proyecto político y económico al que le estorban los sindicatos, la libertad de expresión y los derechos históricamente conquistados.Así como la educación pública es obligatoria y gratuita desde la Ley 1420 de 1884, protegida además por nuestra Constitución Nacional, Provincial y Tratados internacionales, también el derecho al reclamo social está protegido por los mismos instrumentos. Lo que el senador nacional Fama busca quitarle a las y los educadores con su proyecto de Ley, es un punto que ya había sido incluido en el proyecto de Ley Ómnibus de Milei y que fuera desechado por mayoría en la Cámara de Senadores de la Nación.Que explique Fama a la docencia catamarqueña por qué para él es esencial limitar el derecho a protesta y por qué , en todo caso, no es esencial recuperar el FONID que costó 1003 días de lucha colectiva. O que diga por qué no es esencial que el gobierno nacional garantice la comida en los comedores escolares con el PIO. Se ve que en donde todo el espacio libertario y sus aliados radicales se unifican, y en el que dejan de haber diferencias, es en la coincidencia de castigar y empobrecer a todo el pueblo trabajador. Allí dejan de haber dudas"