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FUE EXPULSADO AL ENFRENTARSE CON EL PRESIDENTE, CARLETTA (H)

La Corte ordenó al CD de Icaño reincorporar al concejal Villalba

Hizo lugar a un conflicto de poderes presentado en 2019. El edil estuvo apartado de su cargo durante 19 meses.
5 de enero de 2021 - 01:03 Por Redacción El Ancasti

Un año y siete meses después de que el Concejo Deliberante de Icaño resolviera suspender al concejal Gustavo Villalba (FCS), la Corte de Justicia se expidió sobre el conflicto de poderes planteado por el edil y ordenó al CD la inmediata reincorporación de Villalba a sus funciones. Ahora se plantea un nuevo conflicto, porque asumió una suplente en lugar del suspendido y aún queda la vía por el reclamo por la dieta.

En una sentencia del 30 de diciembre que fue notificada ayer, la Corte de Justicia hizo lugar al conflicto de poderes que Villalba había planteado, asesorado por el abogado Antonio Acuña. En este sentido, declaró la nulidad de las ordenanzas del CD Icaño con las que se había resuelto la suspensión y posterior expulsión de Villalba del Concejo, y ordenó la “inmediata reincorporación” del concejal. Sin embargo, rechazó el reclamo por el pago de haberes, pero aún queda una instancia de reclamo administrativo. 
“Consideramos que la suspensión era ilegal e ilegítima básicamente porque no se habían respetado ninguno de los mecanismos establecidos en la Ley de Municipios y en el Reglamento Interno”, explicó a El Ancasti el abogado Acuña.

Si el Concejo Deliberante no recurre a otra medida judicial, Villalba (cuyo mandato vencerá en diciembre de este año) debería recuperar su banca y quedaría habilitado a participar de la próxima sesión preparatoria en la que se deberán elegir autoridades, en febrero. Para ello, deberán dar de baja a la concejal Elizabeth Lezcano (FCS), quien asumió a fines de 2019 en medio de la polémica.

Surge un nuevo inconveniente. Con la nulidad de la expulsión de Villalba, queda margen para declarar la nulidad de todas las ordenanzas y todo lo actuado con la participación de la concejal reemplazante.

El escándalo

El origen del conflicto fue en febrero de 2019, cuando el concejal Villalba propuso que se le realicen pericias psicológicas al presidente del Concejo Deliberante, Franco Carletta (FT), hijo del intendente de Icaño, Pío Carletta, luego de la denuncia por violencia de género por parte de su entonces e hijas. Villalba propuso que estas pericias determinen si Carletta estaba habilitado para continuar en el cargo, y aseguró que lo proponía para respetar la “honorabilidad” del CD.

Meses más tarde, cuando la expareja de Carletta amplió la denuncia en contra del presidente del cuerpo, Villalba propuso en la sesión del 16 de mayo de ese año que Carletta sea apartado del cargo. Sin embargo, su planteo se le tornó en contra, ya que no solo no fue acompañado ni por sus pares de bloque, sino que resolvieron suspenderlo a él. Lo hicieron utilizando en su contra una denuncia que le habían hecho en el 2014 y que había sido archivada. Además, los concejales del oficialismo argumentaron que Villalba los había amenazado con denunciarlos en caso de no acompañar la suspensión a Carletta. Ocurrió que el concejal advirtió que si el CD no suspendía a Carletta, él acudiría a la Justicia por un incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos.
Como no había sido notificado de la suspensión, Villalba continuó asistiendo al Concejo Deliberante los días de sesión, pero siempre por distintas razones el resto de los ediles suspendía el encuentro. Fue así en varias oportunidades hasta que denunciaron a Villalba y en una sesión extraordinaria resolvieron su expulsión.

Toda esta situación tomó trascendencia provincial. Primero, diputados de la oposición pidieron que el Ministerio de Gobierno interviniera, algo que el entonces titular de la cartera, Marcelo Rivera, descartó. Luego el debate llegó al recinto en la Cámara de Diputados: la oposición repudió el apartamiento del edil y pidió la intervención del Ejecutivo en el conflicto; pero desde el oficialismo plantearon la vigencia de la autonomía de los municipio, que el concejal tenía las herramientas para defenderse, y cargaron contra la oposición por la supuesta "campaña sucia". Fue porque Villalba fue precandidato a intendente en las elecciones de 2019.

Reemplazo

Otra polémica se desató con la asunción de Elizabeth Lezcano para reemplazar a Villalba. Tras meses de conversación, el CD logró que asumiera Lezcano, quien era suplente en la lista del FCS-Cambiemos. Al momento de asumir, la concejal, que inicialmente había rechazado la posibilidad de ocupar el cargo, dijo que lo hacía para que la oposición “no perdiera representatividad”.

Sin embargo, esto fue cuestionado por Mario Cisterna, otro integrante de la lista del FCS, quien consideró que primero debían intentar que Villalba recupere su puesto. Según Cisterna, correspondía que se corriera lista y en lugar de Villalba asumiera quien ocupaba el lugar de candidato a concejal en segundo orden, que era él, y no los suplentes. En ese marco, lanzó cuestionamiento a Lezcano por asumir sin consultar al partido ni a los integrantes de la alianza opositora. “Fue una decisión unilateral y no sabemos cómo la habrán convencido", dijo Cisterna, y dijo que “no lo puedo confirmar, pero parece que hubo algún ofrecimiento”.n

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