CONFIRMÓ AL GOBIERNO QUE NO ACEPTARÁ ASISTENCIA

Eyelit rechazó todas las propuestas y se va de Catamarca

El gremio del SOIVA aseguró que la empresa los estafó. Continuarán el acampe e impedirán que se lleve la maquinaria.
viernes, 07 de diciembre de 2018 · 04:08

Luego de varias idas y vueltas, y de un prolongado ruego para que se quede en Catamarca, Eyelit decidió irse definitivamente.
La empresa de capitales portaños comunicó la decisión ayer al Ministerio de Producción y luego de evaluar costos decidió que Catamarca no le conviene.

Autoridades provinciales y nacionales le ofrecieron una batería de medidas, entre ellas la incorporación a programas de Recuperación Productiva (REPRO) nacional y provincial; subsidio al flete; programas con beneficio impositivo a través de la suba del mínimo no imponible para cargas sociales y demás. Sin embargo, no fueron suficientes para lograr que se quede.

Los beneficios nacionales se hacían extensivos incluso a su planta en Buenos Aires, pero no fueron motivo suficiente para que aceptara reabrir sus puertas como estaba previsto.

Cuando ya parecía que era un hecho su apertura y según el Gobierno “solo restaba un acuerdo interno” entre Eyelit, los trabajadores y el gremio, la empresa dio el portazo y volvió a armar las valijas.

Raúl Rivero, secretario general del Sindicato de Operarios de la Industria del Vestido (SOIVA), fue quien recibió la noticia por parte del Ministerio de Producción y la transmitió a los 17 trabajadores que habían aceptado reincorporarse con las condiciones impuesta por la empresa.

Molesto por lo que asegura fue una burla de la empresa, Rivero opinó que hay cosas ocultas y aseguró que no se explica el porqué finalmente decidió partir.

“Con toda la asistencia que iba a recibir, iba a operar prácticamente a costo cero”, reclamó el sindicalista, tras recordar cada uno de los programas ofrecidos y que ya se habían encaminado para apoyar su reapertura. Según indicó con la asistencia, por lo menos de 6 meses a un año la firma no iba a tener costo laboral para producir en Catamarca.

“La empresa dice que no le cierran los números, pero no le creemos nada. Siempre mintieron. De todo el paquete de subsidios que iban a tener tanto de Nación como de Provincia, que eran muchísimos, a ellos no les cerró. No les cerró porque estuvieron especulando con que sea más la gente que quiera volver, pero como esto no sucedió, ya que fueron apenas 17 las personas que quisieron volver, no les cerró”, reclamó.

Quiebre

Rivero explicó que el punto de quiebre fue que la empresa decidiera poner como condición reducir de cinco a tres las jornadas laborales por semana. “No es posible que alguien regrese a trabajar solo tres días, había mucha desconfianza en la gente”, dijo.
Según indicó, la forma en la que Eyelit dejó Catamarca y las condiciones impuestas generaron un temor latente y por ello fueron menos de la mitad quienes se arriesgaron a darle otra cuota de confianza en el supuesto regreso que se negociaba. Y finalmente solo 17 trabajadores de los 58 despedidos expresaron por escrito su deseo de volver a trabajar en la planta.

Paralelamente a las negociaciones de este frustrado regreso, la empresa hizo propuestas a los desempleados. En primera instancia ofreció pagar solo un 30% de las indemnizaciones y además maquinaria a cambio, lo que fue rechazado de manera contundente. Luego hizo una contrapropuesta y elevó al 60% el pago, pero con cuotas de entre 20 y 26 meses, lo que también fue rechazado.
Los trabajadores estiman que la empresa lo único que pretendió fue evadir las indemnizaciones.

Con esta decisión, el gremio anunció que continuarán trabajando desde lo legal para exigir que la empresa cumpla con lo que corresponde y paralelamente continuarán con el acampe para impedir el desguace de la planta. “Nos vamos a quedar hasta que la justicia actúe”, aseguró Rivero.

En la planta, ubicada en la ruta 33 a la altura de Sumalao, aún permanece maquinaria y materia prima, que fue abandonada tras una decisión de cierre que ni siquiera se comunicó a los trabajadores.

Rivero destacó la asistencia y el apoyo del Ministerio de Producción, tanto por la asistencia local como por las gestiones a nivel nacional, y reclamó que la empresa no solo estafó a los trabajadores sino a toda la provincia.

“Nos sentimos estafados; estafaron a la gente, al gremio, al Gobierno provincial, el Gobierno nacional. Nos hicieron perder tiempo, le hicieron perder tiempo al Gobierno”, se quejó.

Otras Noticias