El senador Ampuero pudo, de algún modo, seguir como director de escuela en Salta porque el Senado local presenta muchas facilidades para ejercer la representatividad de los departamentos. Por un lado, queda paralizada la actividad del Poder Legislativo entre los meses de diciembre y mayo de cada año, salvo cuando existe una convocatoria a sesiones extraordinarias, que en ningún caso supera el mes. Y los senadores no firman planilla de asistencia, por lo que su trabajo en la Legislatura depende de cada uno. Sólo deben firmar el libro de asistencia a las sesiones ordinarias de la Cámara alta de los días jueves.
La otra facilidad radica en que, a diferencia de Diputados, las comisiones permanentes del Senado no tienen día ni hora fija de reuniones. Es decir, se reúnen cuando el presidente de la comisión convoca a los legisladores.