Una vendedora que participa habitualmente en la feria de la plaza La Alameda vivió un episodio de indignación al denunciar que sufrió el robo de una importante suma de dinero tras una jornada de trabajo. El hecho ocurrió el pasado domingo por la tarde y es investigado por la policía. Según consta en la denuncia policial, la feriante había montado su puesto para vender tortas y postres. En un momento, se alejó para conversar con otras vendedoras y y dejó el stand al cuidado de una mujer conocida solo por el nombre de “Rosi”.




