La Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°31 confirmó ayer un hallazgo que vincula la muerte de un enfermero en Palermo con uno de los mayores escándalos de salud pública del país.
La Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°31 confirmó ayer un hallazgo que vincula la muerte de un enfermero en Palermo con uno de los mayores escándalos de salud pública del país.
En el departamento de Eduardo Bentancourt, ubicado en la calle Fray Justo Santa María de Oro al 2400, los investigadores encontraron tres ampollas cerradas de fentanilo pertenecientes al laboratorio HLB Pharma S.A. Esta firma es propiedad de Ariel García Furfaro, empresario que ya enfrentó procesamientos por la distribución de opioides contaminados.
El fiscal Carlos Vasser detalló a través de un comunicado que las dosis pertenecen al certificado Nº 53.100, un registro que la ANMAT prohibió elaborar tras las muertes masivas registradas en el Gran Buenos Aires.
Las ampollas, que presentaban fecha de vencimiento en marzo de 2026, correspondieron a los lotes N°31.077 y N°31.074. Ante la coincidencia, la Justicia porteña estableció contacto inmediato con la Fiscalía Federal N°1 de La Plata para determinar si estas unidades forman parte del mismo cargamento que causó 111 fallecimientos.
Además de las dosis cerradas, el operativo detectó una cuarta ampolla de fentanilo que ya estuvo abierta y con restos de sustancia. A diferencia de las anteriores, esta unidad perteneció al laboratorio Celtyc y su contenido quedó bajo estricto estudio para determinar si también presentó signos de adulteración. Los peritos buscaron establecer si el enfermero de 44 años utilizó estas sustancias como parte de un consumo personal o si existió una maniobra de tráfico de material hospitalario.
La autopsia realizada al cuerpo de Bentancourt arrojó que el fallecimiento se produjo por una cardiopatía hipertrófica y dilatada con congestión pulmonar.
Los médicos forenses indicaron la presencia de una “venopunción con un halo equimótico” en el pliegue del codo derecho, un signo de vitalidad que confirmó que la inyección se realizó poco antes del deceso. Aunque no se encontraron marcas de defensa, la causa quedó caratulada bajo investigación para descartar una inducción o mala administración. n