"Bien tranqui, Pipi. Todo tranqui. Solucionable, todo tranquilo. Se pudo manejar. Ellos están bien. A uno lo chocaron un poquito, pero está en el Churruca. Está todo bien", dijo uno de los policías que con su gatillo fácil mató a Lucas González, el chico de 17 años que jugaba en las inferiores de Barracas Central.




