martes 7 de julio de 2026

"La incapacidad del Estado ante la problemática de violencia"

Por Redacción El Ancasti

A su turno, el abogado defensor de Ana María Pérez Cabrera, Iván Sarquís, abrió su alegato y marcó el norte de su exposición. Citó leyes nacionales relacionadas con la protección de la mujer y a la Convención de Belem Do Pará sobre la erradicación de la violencia contra la mujer.

Consideró que hubo un primer error en la investigación, relacionado con el encuadre. “Hubo hechos de violencia, consuetudinarios y acreditados”, indicó. Tales hechos fueron denunciados en su momento. “Quedó demostrado el derrotero que tuvo con su marido. Ana María es víctima de violencia de género. Denunció a su pareja en cuatro oportunidades, hasta que dejó de denunciar. Ana María, con este caso, es un fiel ejemplo de la incapacidad del Estado de brindar, ante la problemática de violencia de género, una respuesta oportuna, adecuada, que permita a las mujeres, a las víctimas, salir de esta situación. Esa incapacidad del Estado nos llevó a esta situación donde hoy es el mismo Estado, que en su momento no supo dar una respuesta, quien tiene que definir si Ana María va al encierro de por vida. Eso nos parece injusto”, expresó.

Sarquís indicó que su defendida ese día, una vez más, fue víctima de una agresión; fotos e informes así lo acreditan, destacó. Insistió en que fue su pareja quien ejerció violencia sobre ella.
Una de las denuncias, recordó, data de 2014 y aclaró que, en los dos años siguientes, la violencia no cesó. “¿Es extraño que una mujer retire una denuncia por violencia de género? No. ¿Va a ser una condena la respuesta del Estado hacia esta problemática?”, cuestionó.

El defensor precisó que Ana María sabía que su pareja le iba a pegar porque llegaba tarde. “Tenía un menú de posibilidades de elementos mucho más contundentes y de mayor peso y peligros para la integridad de la persona que la estaba atacando en ese momento. Sin embargo, ella dijo que tomó lo primero que tenía. Eso echa por tierra la premeditación del hecho. La botella con tapa puesta y apretada condice con sus dichos, cuando Ana María dice ‘le rocié con alcohol’. Creemos que no hubo intención de causarle la muerte, tuvo otras opciones para acabar con la vida de su compañero. De hecho, Ana María pidió auxilio. La testigo escucha”, resaltó.

Precedente
Además, Sarquís consideró que se dejó de lado el historial de violencia que su defendida vivió. Al respecto, citó uno de los fallos más recientes de la Corte de Justicia de Catamarca por el cual se absolvió a Yésica Paola Ferreyra, una mujer acusada por “homicidio agravado por alevosía”, en octubre del año pasado, y absuelta en agosto último por el máximo tribunal catamarqueño. En esta sentencia, la ministra Vilma Molina advirtió en su voto que la situación de Yésica Paola debió haber sido analizada “con perspectiva de género”, de acuerdo con tratados internacionales, como la Convención de Belem Do Pará. 

“Ana María estuvo ante una situación ilegítima. La violencia de género no es causal de justificación pero la omisión generó esta situación”, aclaró. 

Por último, citó las que tal vez fueron las últimas palabras de Gastón Vega, quien las manifestó en la ambulancia del SAME mientras lo llevaba, malherido, al Hospital San Juan Bautista. “Es todo mi culpa. Dios me castigó. Por eso no la voy a denunciar”, recordó que llegó a decir la víctima.
Sarquís pidió para su cliente la absolución y, en caso de ser condenada, pidió que la pena sea cumplida una vez que el fallo quede firme. 

Actualmente, Ana María Pérez Cabrera se encuentra con prisión preventiva pero bajo la modalidad domiciliaria. La acusada es madre de dos niñas pequeñas, que había tenido con Gastón Vega.

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