Al menos cuatro delincuentes hicieron estallar un cajero automático en una sucursal bancaria de la localidad bonaerense de Sarandí y se llevaron tres cartuchos con dinero.
Fuentes policiales informaron que el hecho se produjo el domingo a la 1 de la madrugada cuando los sujetos arribaron encapuchados a la sede del Banco Comafi, ubicada entre las calles Agüero y Acha, con dos tubos de oxígeno y una batería de fabricación casera, la cual hicieron explotar junto a los dos tubos.
Así fue que destruyeron un cajero automático y derrumbaron parte de la mampostería del banco, mientras comenzó a sonar la alarma de esa sucursal.
Enseguida escaparon con los cartuchos a bordo de un vehículo negro del cual no se pudo precisar la marca y de un Toyota Corolla blanco, que fue hallado abandonado por personal policial, por lo que se presume que los delincuentes continuaron el escape en el otro rodado.
En el automóvil hallaron una barreta, un caño amarillo y una lata que contenía clavos de tipo miguelito de fabricación casera de hierro.
Por otra parte, en la entidad bancaria hallaron 38.800 pesos dispersos, al tiempo que se lo convocó al gerente del banco, quien indicó que el jueves habían cargado los tres cartuchos con 200 mil pesos cada uno.
Por lo tanto, resta saber cuál es la suma que se robaron los delincuentes y para ello realizaron el conteo de plata que aún no fue dado a conocer.
De todas maneras, se presume que entre jueves y sábado a la noche los clientes realizaron muchas extracciones de dinero, más teniendo en cuenta que es principio de mes, la gran mayoría cobró su salario y el viernes hubo paro bancario.
En ese sentido, se estima que la suma que se llevaron los sujetos no sería tan grande.