La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, ofrece una recompensa de 500.000 pesos para quien brinde datos útiles que sirvan para encontrar a Omar Alberto Verón, alias "El Japo", y otra, por el mismo valor, para quien dé información para dar con la aprehensión de Héctor Amadeo Ibarra, alias "El Emir".
Tal como notificó el ministerio en la resolución 774/2018 del Boletín Oficial , sobre "El Japo" pesa un "pedido de captura nacional desde el 6 de octubre de 2017 e internacional desde el 17 de abril de 2018, por ser el presunto autor del delito contra la integridad sexual donde resultaría víctima un menor de edad".
En la resolución 775/2018, el ministerio explicó que Ibarra fue condenado por el Juzgado en lo Penal de Sentencia de Vera, Santa Fe, "a la pena de 8 años de prisión como autor responsable de los delitos de abuso sexual con acceso carnal, reiterados a menor de 13 años de edad en concurso real y en concurso ideal con promoción de la prostitución de menor de 13 años".
Desde el día 20 de marzo de 2015, pesa un pedido de captura nacional sobre él.
"El Japo" El 21 de agosto de 2014, el médico Eduardo Ale, denunció que atendió al niño M.O., de 7 años, por abuso sexual con acceso carnal. A raíz de ello, y de la entrevista que mantuvo con sus padres, se tomó conocimiento de que el menor habría sido abusado por Omar Alberto Verón, alias "Japo", en días anteriores a la visita al médico.
Por tal motivo fueron iniciadas las tareas de investigación para dar con el paradero de la persona sindicada, aunque hasta la fecha no fue posible su aprehensión, ya que los vecinos desalojaron de la vivienda al presunto abusador y su grupo familiar.
Asimismo tuvieron lugar allanamientos, fueron librados pedidos de informe a las empresas de telefonía, pesa orden de captura nacional e internacional sobre Verón.
Pero en febrero, cuando Omar Ale -el médico chaqueño que realizó la denuncia policial por la violación de M.- quiso salir del país con su mujer, sus hijos y sus padres, para pasar las vacaciones en el Uruguay, fue detenido cuando atravesaba la frontera por el puente Colón-Paysandú. La prefectura uruguaya le informó que tenía un pedido de captura internacional. Lo trataron con dureza, lo recluyeron en una habitación pequeña y ante su insistencia, le notificaron que estaba arrestado por una denuncia de abuso.
Cuando sorprendido preguntó por el nombre de la supuesta víctima y leyó el acta, resultó que se trataba de M. "¡No soy el abusador, soy el denunciante!", clamó el médico.