Tras la detención de un cabo de la Policía provincial por su presunta participación en el cuantioso asalto a la distribuidora Quilmes aumentó el listado de uniformados que este año tuvieron que desfilar por los pasillos tribunalicios tras ser imputados. Desde enero de este año trece policías fueron acusados de haber cometido algún delito. Algunos siguen detenidos y otros esperan en libertad que la causa llegue a la etapa de juicio oral.
En mayo un policía fue arrestado luego que los vecinos lo observaran golpeando a su ex pareja. El incidente había ocurrido en el barrio 920 viviendas y el sujeto, que ostenta la jerarquía de sargento, fue imputado por las lesiones. El otro episodio de violencia que tuvo a un integrante de la fuerza como sospechoso ocurrió a fines de agosto en la zona oeste de la ciudad, en donde el hombre atacó a golpes de puño a su pareja dentro de su automóvil. En ambos casos, tras haber sido indagados, recuperaron la libertad pero continúan ligados a las causas.
Otros numerarios también están bajo la lupa de la Justicia porque habrían cometido robos. El más reciente de los casos es el del cabo José Perea, imputado y detenido por el asalto a la distribuidora pero no es el único ejemplo.
A fines de septiembre la denuncia de un subcomisario ventiló el escándalo: un millonario cargamento de prendas de vestir que estaba en calidad de secuestro "desapareció" de uno de los recintos de la Comisaría de Recreo. La consecuencia fue el desplazamiento de toda la cúpula policial de esa jurisdicción, la imputación para cinco comisarios por "omisión en los deberes de funcionario público" y el pase a disponibilidad por resolución de la Jefatura Policial.
En la continuidad de esa causa cuatro oficiales de menor rango fueron imputados por el robo de la mercadería, que pudo ser recuperada pero no en su totalidad. Dos agentes y un oficial fueron acusados y están a la espera de la resolución del pedido de prisión preventiva. Mañana se conocerá el dictamen del Juzgado de Control de Garantías. Un sargento también está involucrado en el caso.
En agosto las cámaras de seguridad instaladas en la esquina de avenida Mariano Moreno y Juan Pablo Vera captaron el momento en que un policía que estaba de servicio ingresó a una vivienda para cometer un robo. El sujeto, que actuó junto con un cómplice que estaba en moto, fue identificado por la Justicia por lo que estuvo arrestado y fue imputado por ese ilícito.
Procedimiento
En forma paralela al inicio de una investigación penal desde la Jefatura Policial se dispone el pase a disponibilidad del uniformado sospechado y se abre el sumario interno - administrativo.
Este procedimiento es realizado por la División Asuntos Internos que llevará adelante una investigación para deslindar responsabilidades. Finalmente el Tribunal de Disciplina será el encargado de determinar si corresponde una sanción.
Los casos de policías que estuvieron sentados en el banquillo de los acusados
A lo largo de la historia de las crónicas policiales de la provincia se produjeron casos en los que los principales sospechosos y hasta declarados culpables ocupaban una jerarquía policial.
El 17 de diciembre de 2007: los policías Armando Ronald Aragón y Jorge Abel Romero fueron hallados culpables de la tortura seguida de muerte del ciudadano Félix Videla, un hombre que había sido arrestado en Miraflores por un tumulto menor. Fueron condenados a prisión perpetua, en tanto que otro numerario, Pedro Claudio Brizuela, fue sentenciado a la pena de cinco años por no denunciar el caso.
El 3 de diciembre de 2008: la Cámara Penal de Segunda Nominación halló culpable a Manuel Oscar Páez del crimen de la joven Rocío Ubilla. Páez tenía 33 años y fue condenado a prisión perpetua, el castigo más duro previsto por la legislación argentina.
26 de septiembre de 2017: el agente Omar Vergara fue sentenciado a 5 años por homicidio culposo a raíz del disparo a Ariel Fuenzalida, quien había entrado a robar en una casa en Andalgalá. Además fue inhabilitado por 10 años. El hecho ocurrió en diciembre de 2015.
9 de septiembre de 2013: Néstor Rafael Córdoba (3 años) y Francisco Reartes (1 año y 8 meses). Fueron condenados por vejaciones en la Comisaría Tercera. El caso ocurrió en abril de 2005.
14 de agosto de 2012: el sargento Américo Maturano fue condenado a 2 años de prisión en suspenso por disparar por la espalda a un joven que no se detuvo. El hecho ocurrió en 2006.