El juez Rodolfo Bustamante condenó este viernes a dos años y seis meses de prisión en suspenso a un hombre por defraudación reiterada en perjuicio de un comercio gastronómico donde se desempeñaba como mozo, por un monto estimado de 300.000 pesos.
El juez Rodolfo Bustamante condenó este viernes a dos años y seis meses de prisión en suspenso a un hombre por defraudación reiterada en perjuicio de un comercio gastronómico donde se desempeñaba como mozo, por un monto estimado de 300.000 pesos.
El imputado adulteraba sus rendiciones de cuentas y se quedaba con la diferencia de dinero. Según informaron fuentes oficiales, el ardid comenzaba cuando utilizaba la comanda para realizar los pedidos a la cocina. Una vez que obtenía el ticket, borraba el pedido que había entregado y lo cambiaba por otro de menor valor para realizar la rendición en la caja.
El engaño fue descubierto por un administrativo del comercio quien observó en un cesto de basura el sobrante de un sándwich que no figuraba entre los pedidos de los clientes de ese día. Esa situación lo movilizó para revisar las cámaras de seguridad del local y lo denunció.
Sentado en el banquillo de los acusados de la Cámara Penal de Segunda Nominación, el hombre confesó los hechos y se mostró arrepentido y pidió perdón por los daños ocasionados.
El Ministerio Público Fiscal había solicitado una pena de 3 años de prisión en suspenso; pero el juez Rodolfo Bustamante resolvió condenarlo a dos años y seis meses de prisión.