José Vergara, un productor ganadero de la localidad de Espinillo, en Aconquija, Andalgalá, denunció el viernes pasado que un vecino suyo se llevó casi 300 vacas de su lugar de pastoreo con una orden falsa. Hasta el momento no puede reencontrarse con los animales que, según le dijeron, habrían roto el corral donde las pusieron y se dispersaron.
Vergara, quien es un productor centenario de Andalgalá, en diálogo con El Ancasti señaló que el viernes pasado mientras regresaba desde su puesto a su vivienda, ubicada en el centro de Andalgalá, observó cómo un vecino suyo arriaba a sus animales del campo comunero en donde los había dejado. Cuando le preguntó por qué hacía eso le dijo que tenía una orden de fiscalía penal para hacerlo.
Inmediatamente Vergara quiso chequear la situación, pero desde la fiscalía penal y también desde la civil le dijeron que ellos nunca emitieron una orden para eso. "Lo que pensé en ese momento es que los campos donde pastoreaban las vacas hayan sido vendidos, pero si fuera así tendrían que haberme comunicado lo sucedido y darme tiempo para sacarlas, pero no fue así”.
Al recibir el comunicado de fiscalía, Vergara se contactó inmediatamente con la comisaría de Aconquija. Un sargento del lugar habría ido hasta el corral en donde habían dejado sus animales y verificó la supuesta orden. Fue entonces que Vergara denunció.
"El problema es que me contaron que el día domingo los animales habrían roto el alambre del cerco y se fueron. Lo que yo temo es que haya sido un ardid para robarme los animales ya que también me contaron que vieron a mis denunciados haciéndose un asado. El ganadero también habría radicado la denuncia en el CAPE, en la oficina de ganadería. "Me dijeron que iban a investigar. Me preocupa esa orden que hasta el momento sería falsificada”, aseguró.