La Fiscalía pidió la prisión perpetua para José Orlando "Maturano" Barros (54), el único acusado por el doble crimen de las hermanas Petrona y Trinidad Barrionuevo, las cuales fueron asesinadas a golpes en marzo de 2012 en su casa de la localidad de La Merced. El pedido de pena estuvo acompañado de la solicitud para que Barros quede inmediatamente detenido, si el Tribunal lo declara culpable el martes cuando se conocerá el veredicto.
El fiscal de la Cámara Penal N° 2 Gustavo Bergesio se basó en la pericia de huellas, la cual fue la única pero contundente prueba para confirmar que la pisada que quedó en la escena del crimen es coincidente con la suela de la zapatilla Topper secuestrada de la casa de "Maturano". "No se puede dudar de que la persona estuvo ahí y cometió el hecho, es el dueño de las zapatillas", dijo, y añadió: "Nadie lo vio entrar (a la casa), nadie lo vio salir, por eso tuvimos que usar otras medidas de pruebas que fueron cotejadas en esta audiencia".
Bergesio y el coadyuvante Miguel Mauvecín, quien fue el fiscal investigador del caso, resaltaron la importancia de las tres pericias de huellas: la realizada por el jefe de Homicidios, Ricardo Escalante; la del ex jefe de Criminalística, Orlando Quevedo, y la efectuada por los peritos de Gendarmería Nacional.
"Una pericia es terminal (por la de Escalante), la otra es neutral (la de Quevedo)", recordó. "Por eso desde el Ministerio Público pedimos una tercera pericia o informe técnico", sostuvo. "Los tres peritos de Gendarmería coincidieron en que las huellas correspondían a la planta del calzado secuestrado".
"Más allá que medio La Merced le tiene afecto, es indubitable que es el autor. ¿Qué lo llevó a tomar esa decisión? Nunca lo sabremos", expresó Bergesio.
Por último se refirió a la imputación de homicidio calificado por criminis causa (matar para ocultar otro delito), cuya pena prevista por el Código Penal (artículo 80 inciso 7) es la prisión perpetua.
"Por más que no haya podido consumar el robo hay criminis causa. No era una locura acusar por "homicidio en ocasión de robo" -prevé una pena de 10 a 25 años-, pero hubo una planificación". Finalmente pidió que en el caso de ser hallado culpable que sea detenido inmediatamente.
La querella de Georgina Barrionuevo (hermana de las víctimas) adhirió plenamente a lo expresado por la fiscalía.
Distinta fue la situación con la querella de Marina "Morocha" Barrionuevo (sobrina y hermana de crianza de las víctimas), quienes pidieron la absolución por el beneficio de la duda. Previamente, "Morocha" leyó una carta manifestando su repudio por el caso y el pedido de justicia.
Tras el alegato de la defensa, el Tribunal conformado por los jueces Rodolfo Bustamante, Fabricio Gershani Quesada y Rodrigo Morabito pasó para un cuarto intermedio hasta el martes, día en el que Barros tendrá la última palabra y se conocerá el veredicto.
"Seguimos con más dudas que al principio"
Los hermanos Fernando y Claudio Contreras, abogados defensores de "Maturano", pidieron la absolución por el beneficio de la duda, y en el caso de que sea condenado que sea detenido cuando el fallo quede firme.
En su alegato, que se prolongó hasta casi dos horas, desmenuzaron los testimonios y criticaron con dureza la instrucción, ya que no se habría investigado con profundidad a "otros sospechosos", tras el arresto de Barros.
"Seguimos con más dudas de las que habían al principio, cuando se inició el debate. No podemos permitir acomodar antojadizamente a lo largo de las audiencias para sostener una acusación que se cae por su propio peso", señaló Contreras.
"Es imposible que "Matu" haya cometido el crimen porque él estaba en otro lugar, en el horario que la fiscalía sostiene que fue el hecho".
Contreras se detuvo en las pericias de huellas y resaltó que el informe de Gendarmería Nacional les "dejó más dudas que otras cosas". Por otro lado, se refirió al primer informe realizado por el jefe de Homicidios, Ricardo Escalante. "Es un gran profesional y Homicidios tendrá una efectividad del 96% en los casos que intervino. Pero es un ser humano y se puede equivocar. Y ya lo ha demostrado en otras causas, algunas de ellas con condena", dijo.
El letrado hizo mención al homicidio de la psicóloga María Eugenia Rojas y el arresto de Mauro Orce, quien permaneció detenido casi cinco meses hasta que Damián "Bebe" Cano confesó su autoría del crimen, tras ser detenido por el asesinato de Susana Aguilar. En ambos casos intervino la División Homicidios y a las órdenes de los fiscales Marcelo Sago y Miguel Mauvecín, éste último coadyuvante del fiscal Bergesio.
"Si no fuera por la confesión de Cano, Mauro Orce estaría condenado en las mismas circunstancias que Barros".
Contreras mencionó que no se profundizó en la investigación de dos personas. Uno José Luis Bernal, el ingeniero sanjuanino quien se presentó a declarar tras reiterados llamados del Tribunal. "Se alejó llamativamente del pueblo", señaló el abogado, pese a que tenía una relación de confianza con las hermanas.
Por otro lado mencionó a un hombre de apellido De Valerio, quien había sido visto en las cercanías de la casa de las hermanas y que al ser demorado se le detectaron lesiones en el cuerpo y se le extrajo ADN, pero que no se avanzó cuando se logró el arresto de Barros.
"No se encontró ADN de las víctimas en las zapatillas de Barros. Él no tenía la capacidad intelectual para premeditar algo así".