La situación generó malestar y mucha preocupación en los
padres de la menor, que pasado el mediodía de ayer recibieron un llamado en el
que se les informó que su hija se encontraba siendo atendida por personal del
SAME, luego de haber consumido una pastilla de ansiolíticos, que le habrían
puesto en un sándwich. Esto habría sido obra de una compañera.
Otra joven advirtió a la menor sobre lo que había ingerido,
por lo que la misma intentó devolver la pastilla. Luego, tuvo que ser atendida
por personal médico.
A raíz de esto y tras averiguaciones, se realizó una
investigación en el colegio FASTA, donde se le secuestró a una alumna 20 blíster de este
medicamento. La menor se habría excusado diciendo que las pastillas eran de su
abuelo.
Mientras tanto, la madre de la joven afectada denunció esta
situación en la UJ Nº1.