Se trata de Fernanda Brizuela de 32 años, quien fue trasladada por su familia en un remis, ya que el SAME no llegó a la vivienda. Previamente fue al mini-hospital Carlos Bravo, pero no había médicos de guardia.
Se trata de Fernanda Brizuela de 32 años, quien fue trasladada por su familia en un remis, ya que el SAME no llegó a la vivienda. Previamente fue al mini-hospital Carlos Bravo, pero no había médicos de guardia.
La mujer, madre de cuatro hijos, comenzó a sentirse mal ayer por la noche. Por este motivo, fue a una clínica privada, en donde la medicaron y le diagnosticaron un "ataque de pánico”.
Según lo comentó su madre, Brizuela trabajaba en la Dirección de Niñez y Adolescencia. Habría sacado licencia, luego de que el padre de uno de los niños, con los que estaba trabajando, la amenazara con un arma de fuego para que se lo entregara. Esto le habría provocado que sufra ataques de pánico de manera constantes.
Luego de tomar conocimiento del hecho, el fiscal de instrucción, Miguel Mauvecín, ordenó que se le realice la autopsia.