La fiscal de la jurisdicción de Andalgalá, Marta Nieva, imputó a una maestra por el supuesto delito de encubrimiento, tras conocer y hallar elementos que habían sido robados en diciembre de la escuela 391 de la localidad de San Miguel, en Pomán. Además, acusó a dos jóvenes de apellidos Nieva y Santillán por el robo de los elementos.
La sustracción de una computadora, una fotocopiadora, un proyector y algunos parlantes de la escuela 391 se habría producido entre el 4 de diciembre del año pasado y el 13 de enero de este año, según dejó constancia en su denuncia la directora del establecimiento educativo.
La justicia y las fuerzas de seguridad comenzaron a investigar el hecho. La primera pista la dio el hallazgo de los parlantes en una vivienda de la zona. Esta situación habría alertado a uno de los ladrones, de apellido Santillán, quien, y al parecer con poca experiencia en el mundo de la delincuencia, habría decidido entregar el resto de los elementos sustraídos a la Policía.
Así, se pudo establecer que la computadora habría sido utilizada por la maestra acusada el día 13 de febrero. Es que la mujer habría solicitado prestado el elemento a su yerno, Santillán, y habría ingresado a la máquina pese a que tenía el mismo programa del Ministerio de Educación para enviar invitaciones a un cumpleaños.
Esta situación habría hecho dudar a la justicia, ya que la maestra debió darse cuenta de que se trataba de una computadora de escuela y que estaba al tanto de que había una denuncia por robo en el establecimiento educativo donde ella se desempeña. Por esta razón, además de ordenar el arresto de Santillán y Nieva por el robo de los elementos, la fiscal habría imputado por el delito de encubrimiento a la maestra, quien podría ser indagada en las próximas horas.
Arrestados
Por otra parte, la Policía de Andalgalá arrestó a dos jóvenes, de quienes no trascendieron sus apellidos, acusados de robar, amenazar y lesionar a otros dos jóvenes durante la mañana de ayer.
Según se pudo saber, los jóvenes víctimas habrían "levantado" a los delincuentes en la ruta porque les hicieron dedo. Cuando estuvieron dentro del vehículo y tras la negativa del conductor de llevarlos como si fuese chofer, los delincuentes se habrían "enojado".
Así, los apuntaron con un arma blanca. A uno de ellos lo golpearon y al otro, quien pudo salir corriendo, le robaron las zapatillas y dinero en efectivo.