Sumaron varios testimonios en la denuncia contra Sergio Taselli
La situación de Taselli, Iglesias, Yatzkaier y Cuerdo es comprometida. Se hicieron pericias contables que acreditan los hechos denunciados. Sergio Taselli quebró varias empresas y fue denunciado por cohecho junto a Felisa Miceli, la ex ministra.
El fiscal de instrucción Juan Pablo Morales recibió en los últimos meses varios testimonios que comprometen seriamente a las ex autoridades de Edecat: Sergio Taselli, Carlos Osvaldo Iglesias, Marta Yatzkaier y José Luis Cuerdo, acusados de cometer el millonario fraude en la empresa energética. Éstos ocuparon los cargos de presidente, vicepresidente, directora y síndico, respectivamente, hasta marzo de 2004.
Entre otros testimonios, el funcionario judicial a cargo de la investigación recibió el del actual titular de la concesionaria del servicio de energía eléctrica, Alberto Taselli, hermano del principal imputado, quien brindó detalles del estado en el que se encontró la empresa cuando las actuales autoridades de la sociedad se hicieron cargo de ella, en marzo de 2004. Aunque no trascendieron detalles, se supo que comprometió seriamente al principal imputado y a sus principales alfiles, Iglesias y Yatzkaier.
Además de los testimonios se realizaron allanamientos en las firmas que figuran como actuales acreedoras de Edecat, todas vinculadas al denunciado Sergio Taselli, algunas de las cuales no poseen prácticamente ninguna infraestructura edilicia. En dichos allanamientos, principalmente el llevado a cabo en la empresa Transnea S.A., se secuestró documentación que estaría vinculada a la imputación de “administración fraudulenta” que se les endilga a Sergio Taselli, Iglesias, Yatzkaier y Cuerdo.
Tal como lo publicó ayer este diario, el fiscal Morales acusó formalmente a los nombrados de cometer una monstruosa maniobra fraudulenta que derivó en el virtual vaciamiento de la empresa Edecat S.A., actual encargada de brindar el suministro de energía eléctrica a los catamarqueños.
La maniobra comenzó a pergeñarse en 1997, cuando sus autoridades solicitaron un crédito al Bank Boston por 7.400.000 dólares para “la financiación de exportaciones”, un rubro que contravenía claramente el objeto societario para el que había sido creada la firma.
Dicho crédito -capital e intereses- fue saldado posteriormente mediante la obtención de otro empréstito, esta vez con el AMBRO Bank, una entidad crediticia multinacional que otorgó el dinero a intereses altísimos, con lo cual el pasivo de la firma siguió creciendo.
A mediados de 2003 la deuda con el AMBRO fue saldada por una empresa llamada Old Tenacon, cuyo único antecedente es un asiento contable que acredita la operación de pago. La misma firma, aparentemente una “empresa fantasma” de la que nadie tiene antecedentes, vendió sus acreencias a varias firmas: Poliservicios S.A., Transnea S.A., Circuí S.A., Miramonte, Central Térmica Sorrento, Yacimientos Carboníferos Río Turbio, Centrales Térmicas del Nea y al propio Sergio Taselli. Todas las empresas nombradas le pertenecen al nombrado. Es decir, sumando capital e intereses Edecat quedó debiendo a Sergio Taselli más de 30 millones de pesos por aquel crédito original de 7.400.000 dólares.
La otra estafa
La misma investigación permitió acreditar otra maniobra fraudulenta que afectó el patrimonio de Edecat. Tras varios balances contables y auditorías encargadas por las nuevas autoridades se descubrió que desde que la empresa se hizo cargo del servicio de energía eléctrica y hasta que Sergio Taselli y sus alfiles fueron desbancados del directorio se habían contratado servicios y bienes a distintas firmas, curiosamente todas vinculadas al mismo Taselli.
Por estas prestaciones se pagaban sumas siderales y hasta se facturaba dos y hasta tres veces por cada una de las operaciones. Uno de los casos detectados fue el alquiler de un vehículo por el que se pagó en cinco meses una suma que hubiese permitido adquirir la misma unidad pero cero kilómetro.
Ambas maniobras construyeron un pasivo para Edecat S.A. de más de 40 millones de pesos, es decir unos 15 millones de dólares. Dicha cifra, según los testimonios, podría haber sido mucho mayor si Sergio Taselli continuaba frente a la empresa, a la que llevaba, como hizo con varias firmas que estuvieron a su cargo en distintas partes del país, inexorablemente hacia la quiebra.